En la oscuridad de la noche, su talento desperdiciado lo atormenta,
las palabras de su padre aún resuenan en su mente,
"Dar amor y recibirlo sin condiciones,
aceptar a los demás tal como son."
El vacío en su corazón crece con cada recuerdo,
sabe que ha fallado al no cumplir su destino,
la tristeza lo consume al comprender
que ha malgastado su don preciado.
Finalmente, acepta su destino amargo,
la sombra de la tragedia le rodea
y en un acto desesperado y final,
se entrega a la noche sin regreso.
El eco de su talento perdido
es un eco triste en el abismo oscuro,
donde las lágrimas se mezclan con la lluvia
y el dolor se desvanece en la penumbra.