Lo nuestro es un secreto a voces,
las niñas en corro,
de nosotros están hablando,
y yo disimulo cuando preguntan,
pero por dentro te estoy pensando.
(Verso 1)
Te encontré cuando el corazón
iba cansado de tanto perder,
cuando ya no buscaba a nadie
y apareciste sin querer.
Desde entonces cambió mi suerte,
cambió mi forma de mirar,
porque donde antes veía sombras
ahora veo ganas de luchar.
(Pre-estribillo)
Y cuando te acercas despacito,
se me olvida todo alrededor,
como si el tiempo se parara
para escuchar al corazón.
(Estribillo)
Qué bonita te ves cuando sonríes,
cuando me miras y bajas la cara,
yo me pierdo en tus ojos negros
y en esa forma tuya de mirarme.
Que hablen si quieren hablar,
si al final no saben nada,
porque cuando tú me besas
se me olvida hasta la madrugada.
(Verso 2)
No te prometo grandes lujos,
ni un castillo frente al mar,
pero sí un abrazo sincero
cuando te haga falta respirar.
Voy a estar en los días buenos,
y en los que cueste continuar,
porque el amor no son palabras,
es quedarse y demostrar.
(Pre-estribillo)
Y cuando me coges la mano,
siento calma de verdad,
como quien encuentra un hogar
después de mucho caminar.
(Estribillo)
Qué bonita te ves cuando sonríes,
cuando me miras y bajas la cara,
yo me pierdo en tus ojos negros
y en esa forma tuya de mirarme.
Que cuando bailas tan cerquita,
ya no necesito nada más,
porque contigo hasta el silencio
suena bonito de escuchar.
(Puente)
Quédate conmigo esta noche,
que la luna quiere mirar,
cómo dos locos que se quieren
se prometen no soltar.
Y si mañana cambia el viento,
yo no voy a cambiar jamás,
porque desde que tú llegaste
todo empezó a encajar.
(Estribillo final)
Qué bonita te ves cuando sonríes,
cuando me miras y bajas la cara,
yo me pierdo en tus ojos negros
y en esa forma tuya de mirarme.
Lo nuestro fue un secreto a voces,
y míranos dónde hemos llegado,
tanto tiempo escondiendo el fuego
y ahora ardiendo de la mano.
(Final)
Las niñas en corro siguen hablando,
yo ya no las quiero escuchar,
porque mientras tú sigas conmigo
no necesito nada más.