Para mi amado hijo
Mi primogénito
Desde el momento en que supe que venías en camino, mi vida cambió para siempre.
Fuiste el primero en enseñarme lo que significa amar sin medida, sin condiciones, con todo el corazón.
Contigo aprendí a ser madre, y aunque no siempre supe hacerlo perfecto, cada paso lo di con amor.
Thony, tu llegada me llenó de ilusión, miedo, esperanza y una felicidad que no se puede explicar con palabras.
Verte crecer ha sido el privilegio más grande de mi vida.
Tus primeras palabras,
tus primeros pasos,
tus risas,
tus lágrimas…
todo está grabado en mi alma.
Eres mi hijo mayor, y eso no solo te hace especial,
sino también el que abrió el camino para todo lo demás.
Me enorgullece la persona que eres:
noble, fuerte, valiente y lleno de un corazón tan grande que me conmueve cada día.
Quiero que sepas que siempre estaré a tu lado, apoyándote en cada sueño,
levantándote en cada tropiezo,
celebrando cada logro tuyo como si fuera mío. Gracias por ser mi maestro en esta hermosa tarea de ser madre.
Gracias por existir, por ser tú.
Te amo con todo mi ser, Thony.
Siempre serás mi primer gran amor,
mi hijo, mi orgullo…
mi bendición.
Con todo mi amor,
Mamá