Hijo que gritas sin razón,
corazón lleno de espinas y dolor,
vas buscando paz entre la noche el humo y el alcohol,
pero solo hallas vacío en cada derroche.
Tu madre llora en silencio en su rincón,
te recuerda cuando eras su ilusión.
¿Qué fue de aquel niño lleno de luz?
Ahora camina lejos de Jesús.
(Verso 2)
Anciano en la calle, sin abrigo, sin pan,
mirando el cielo, preguntan mis hijos dónde están
los que un día prometieron cuidar
pero al final lo dejaron sin hogar.
En la residencia hay mil miradas,
esperando un abrazo, una palabra.
Sus manos tiemblan, su fe se quiebra,
y se preguntan: ¿Dónde está Dios?
(Verso 3)
Joven perdido en la oscuridad,
con los ojos llenos de soledad,
la droga no llena ese hueco en tu ser,
solo el amor eterno puede florecer.
Te han mentido diciéndote que no hay más,
pero aún hay caminos hacia la paz.
Aunque tus pasos te lleven hacia la destrucción,
hay un nuevo comienzo si dices volver.
(Verso 4)
Mujer que vendes tu piel por necesidad,
con los ojos cansados de tanto llorar,
el mundo te usó y te dejó sin valor,
pero para Dios tú eres puro amor.
No eres tu pasado, ni tu condición,
no eres pecado, eres su creación.
Si miras al cielo y clamas perdón,
Él baja del trono y sana tu corazón.
(Puente)
No dejes que el orgullo sea prisión,
ni que el pasado mate tu redención.
Aún hay luz detrás de la tormenta y de la oscuridad
y un Padre que espera que abras tu corazón porque quiere entrar.
(Coro final)
Vuelve a casa, aunque el alma esté rota,
aunque el mundo te haya dejado sin verso y sin nota.
Dios no olvida, Él te sigue esperando,
con los brazos abiertos, aún te sigue esperando.
Hay perdón más allá del dolor,
hay consuelo en el nombre del Señor.
No es tarde si decides volver,
Él puede sanar, solo tienes que creer.
(Cierre – hablado o cantado suavemente)
Ramiro Aguirre, gracias por esta canción
A los hijos, a los padres, a las damas de compañia, a los que no creen ya…
Él no se ha ido. Solo llámalo … y Él vendrá.
[Guitar Solo]
[Violin Solo]