Despedida Sin Decir Adiós.
Mudándome al pueblo, todo era nuevo,
La vi en la esquina, sentí un desvelo.
Cabello negro, ojos de café,
Un rayo de luz que me hizo caer.
La evitaba, pero no era fácil,
Cada mirada, un golpe de ágil.
Pasaron los días, la amistad creció,
Pero el destino a veces es cruel, yo lo sé.
Ella brillaba, su risa era un canto,
Pero un mal momento cambió todo el encanto.
El odio llegó y nos separó,
Una despedida que nunca llegó.
Noche estrellada, charlas sin fin,
Me enamoré de su esencia, así empezó el festín.
Pero la vida es un juego traicionero,
Y el amor se mezcló con un aire de acero.
Ella me evitó, ya no había conexión,
Cada vez que salía, sentía su huida,
Me mudé a la ciudad, un adiós sin razón,
Quería buscarla, pero fue una ilusión.
Ella brillaba, su risa era un canto,
Pero un mal momento cambió todo el encanto.
El odio llegó y nos separó,
Una despedida que nunca llegó.
La lección es clara: hay que valorar,
Cada momento, no lo dejes escapar.
El amor sincero puede doler,
Pero no olvides nunca lo que es querer.
Un mes después, un amigo me habló,
Dijo que ella, el odio ya sembró.
"No te despediste, eso fue un error,"
Ahora en su vida, solo hay dolor.
Así termina esta historia de amor,
Con un mensaje que nace del corazón.
Valora cada encuentro, no lo dejes pasar,
Porque en un instante, todo puede cambiar.
Ella brillaba, su risa era un canto,
Pero un mal momento cambió todo el encanto.
El odio llegó y nos separó,
Una despedida que nunca llegó.