Layla
Te busqué en la arena, en la noche sin final,
tu nombre es un eco que no deja de llamar.
La luna fue testigo de lo que nos prohibieron,
y mi alma se rompió en el silencio del desierto.
Aunque el mundo nos aparte, aunque me llamen loco,
mi corazón aún late por ti, y solo por ti.
Layla… eres fuego que nunca se apaga,
mi condena y mi esperanza.
Aunque no pueda tocarte,
vivo por nombrarte.
Layla… aunque el tiempo nos condena,
tu recuerdo me envenena,
y en cada lágrima mía,
te encuentro todavía.
Escribí tu nombre en mil versos sin razón,
cada letra arde como fuego en mi canción.
Dicen que es locura, yo lo llamo amor eterno,
porque en cada sueño aún me pierdo en tu recuerdo.
Aunque el mundo nos aparte, aunque me llamen loco,
mi corazón aún late por ti, y solo por ti.
Layla… eres fuego que nunca se apaga,
mi condena y mi esperanza.
Aunque no pueda tocarte,
vivo por nombrarte.
Layla… aunque el tiempo nos condena,
tu recuerdo me envenena,
y en cada lágrima mía,
te encuentro todavía.
Y si esta vida me niega tu voz,
que otra vida me una a tu corazón.
Aunque el destino nos quiera separar,
en mi locura siempre vas a estar.
Layla… eres fuego que nunca se apaga,
mi condena y mi esperanza.
Aunque no pueda tocarte,
vivo por nombrarte.
Layla… aunque el tiempo nos condena,
mi alma siempre te espera,
y en cada verso mío,
te amaré… hasta el vacío.