No se como sobreviví
cuando el hambre era mi compañera
trabajando y reparando bicicletas
viendo pasar la vida entera
Y apareció Pancho en mi camino
como un regalo que Dios mandó
ocupando el lugar vacío
del padre que nunca llegó
Me dio trabajo y me dio abrigo
un plato caliente y amistad
recuerdo aquella bandeja de pollo frito
como un banquete de felicidad
Nunca había probado algo así
y aun me emociona recordarlo
Pancho fue más que un amigo
fue un hermano para abrazarlo
Y aquí sigo, después de tanto
con cicatrices en el corazón
entre sueños que se perdieron
y otros que encontraron dirección
Hay recuerdos que me hacen sonreír
y otros que me hacen llorar
pero cada paso de mi historia
me enseñó a volverme a levantar
Jugaba fútbol en la cancha del INTA,
de la Nueva Concepcion, Escuintla
con la ilusión brillando en la piel
dicen que tenía fuerte la pegada
y que trataba bien al balón también
Equipos vinieron a buscarme,
por mi técnica y mi manera de jugar
hacia aquella famosa "chuchita"
que hoy ya nadie suele recordar
Me gritaban "Chito" desde lejos
cuando corría detrás de un gol
y por un instante sentía
que el mundo entero era mio bajo el sol
Que rápido pasan los años
que lejos queda aquel lugar
donde un niño perseguía sueños
sin miedo a tropezar
Y aquí sigo, después de tanto
con cicatrices en el corazón
entre sueños que se perdieron
y otros que encontraron dirección
Hay recuerdos que me hacen sonreír
y otros que me hacen llorar
pero cada paso de mi historia
me enseño a volverme a levantar
Me iba a nadar a las posas del pueblo
junto a mis hermanos sin pensar
mientras la abuela desde la casa
nos mandaba regresar
Nos metiamos en mil problemas
nos podía pasar cualquier cosa
y si llegábamos tarde a casa
nos esperaba la abuela furiosa
A veces duele recordar
a quienes el tiempo se llevó
porque uno no sabe que es feliz
hasta que el recuerdo regresó
Fui vendedor, también fui pintor
cuando apenas era un niño soñador
pero deje los colores olvidados
por perseguir caminos equivocados
Corri detrás de sueños perdidos
cruce tormentas sin dirección
hasta que la vida me regaló de nuevo
un pincel para sanar el corazón
Hoy la pintura es mi compañera
mi refugio y mi verdad
donde vuelvo a encontrar al niño
que nunca dejó de soñar
Extraño aquellos partidos
con mi hermano al atardecer
haciendo goles, compartiendo risas
sin saber lo que hiba a suceder
Y aquí sigo, después de tanto
agradecido por lo vivido
por los sueños que se quedaron
y por los sueños cumplidos
Si alguna lagrima cae esta noche
que sea de amor y no de dolor
porque aquel niño de sueños grandes
todavía vive en mi interior
Y esta ha sido mi historia sin adornos tal como fue la de un niño con sueños enormes pero entre bicicletas y goles amistades,pinceles y amor aprendió que incluso las heridas también pueden florecer en color, yo chito el pintor