No todos escriben para encajar…
algunos escriben porque ya no pudieron callar.”
Desde niño tuve sueños
enterrados bajo el sol,
cavando tierra entendía
que el poder estaba en yo.
mientras otros repetían
lo que escuchan sin pensar,
yo miraba las estrellas
preguntando qué hay detrás.
me hablaron de dioses viejos,
de obediencia y de temor,
pero nunca respondieron
por qué existe tanto horror.
Abrí libros prohibidos,
fósiles, tiempo y verdad,
y el Génesis poco a poco
empezó a tambalear.
pregunté por dinosaurios,
por la sangre y el dolor,
y entendí que muchos rezan
más por miedo que por dios.
me dijeron “eso es locura”,
“ya no pienses, ten cuidado”,
pero el que prueba conciencia
ya no vuelve al mismo estado.
Y aquí sigo con mi libro
incendiando la razón,
no nací para arrodillarme
frente al miedo o religión.
llevo dudas como balas,
pensamientos de motor,
porque algunos hacen templos…
y otros hacen explosión.
El silencio de Dios también habla…
especialmente cuando nadie responde.”
Ya no busco paraísos
ni promesas del después,
comprendí que el universo
nunca ocupó nuestra fe.
si la mente se despierta
ya no quiere regresar,
porque el hombre que cuestiona
aprende a caminar.
No vine a destruir la fe…
vine a preguntar por qué existe