No es cuestión de calma es cuestión de justicia, ante la amistad hipócrita de seudo docentes, y el sueño de un niño de tener una profesión me quedo sin dudar con el sueño del niño porqué a ese niño que engañan que irrespetan que no lo valoran ese es el niño del barrio el hijo de mi compadre que me ayudó a pegar los bloques de mi casa el que me sube y me baja en el Jeep ese que cuando yo estudiaba se sentía orgulloso de que su amigo su vecino estaba echando para adelante, no creo en ciudadanos de primera ni de segunda todos estos muchachos merecen la misma oportunidad que tienen los de los colegios privados, la educación pública no puede ser la beca que me garantice una jubilación que para bien o para mal algo le remedia y de no ser así desde hace tiempo se hubiesen ido, me duele cuando veo gente que no entiende, no saben o no les interesa saber que el futuro de un país está en esos muchachos y que ese brillo de sed de aprender se va disipando en la medida en que el profesor los deja de atender, no se puede ser hipócrita con la educación de los muchachos porque yo les aseguro que cuando se trata de los hijos de ellos si sacan los dientes y buscan derechos que le vulneran a los demás, es hora de sincerarse como seres humanos como profesionales el dar clase el llamarse docentes va mucho más allá de vomitar un conocimiento en el aula y colocar una nota que a veces por la misma hipocresía e irresponsabilidad no se corresponde con lo que el muchacho vio o lo que el muchacho aprendió, no me disculpo por ninguna de mis palabras solo les voy a decir un dicho que siempre digo.
A quien le caiga que la chupe. Pónganse la mano en el corazón y no sigan frustrando los sueños de esos muchachos. Buenas noches