(INTRO NARRADA susurrada, antes del primer acorde)
Me enseñaron a conformarme con poco…
Hasta que un día entendí: lo que se da a pedazos…
nunca fue para ti.
Migajas no son pan.
Y la limosna de cariño… no es amor.
[VERSO 1 — Mariachi lento → va ganando la sombra del Country]
Me das un rato y luego te vas,
me buscas cuando te sientes sola.
Me dejas un beso, media palabra,
y yo me quedo guardándolo todo como si fuera oro.
Te espero callado, sin reclamar nada,
agradeciendo que te acuerdes de mí.
Un minuto tuyo vale más que mi vida entera…
así me fui convenciendo… así me destruí.
[PRE-CORO — entra el bajo grave del Noir Soul, la voz se tensa]
Pero hay un momento en que la sed se cansa,
en que el corazón dice: ya no más.
Lo que te sobra me lo das a mí…
y yo no nací para ser el lugar donde descansas.
[CORO — explota: violín mariachi + guitarra flamenca + riffs oscuros juntos]
Son migajas, no amor.
Lo que me das no llega ni a la mitad.
Es lo que sobra cuando ya todo termina,
lo que nadie quiere… y tú me lo das.
Son migajas, nada más.
Yo no fui hecho para vivir de lo que cae.
Quiero todo o no quiero nada,
no un pedazo, no un instante, no un lugar de repuesto.
Migajas de amor… ya no quiero más.
[VERSO 2 — Flamenco íntimo, voz rota, como confesando]
Me dices que me quieres… cuando te conviene.
Me miras así… cuando no hay nadie más.
Y yo me engaño diciendo que algún día cambiarás,
que un día me elegirás a mí primero.
Pero el tiempo pasa igual que tu mirada,
hoy me necesitas y mañana me olvidas.
Yo llevo tu nombre grabado en la piel…
tú llevas mi nombre… cuando te conviene.
[PUENTE — Dark Country Noir, lento, firme, rompiendo la cadena]
Me costó mucho verlo… me duele aceptarlo hoy.
Pero conformarme no es quererse.
Aceptar menos de lo que merezco… tampoco es lealtad.
Es miedo. Solo miedo a quedarse solo.
Pues me voy.
No porque te deje de querer…
sino porque por fin me quiero a mí.
No te guardo rencor… te doy las gracias.
Porque al no darme todo… me enseñaste a buscarlo.
[CORO — repite, más fuerte, más desgarrador, todo fundido]
Son migajas, no amor.
Lo que me das no llega ni a la mitad.
Es lo que sobra cuando ya todo termina,
lo que nadie quiere… y tú me lo das.
Son migajas, nada más.
Yo no fui hecho para vivir de lo que cae.
Quiero todo o no quiero nada,
no un pedazo, no un instante, no un lugar de repuesto.
Migajas de amor… ya no quiero más.
(CIERRE NARRADO se apaga, solo guitarra y un último acorde de violín)
No te odio.
Pero ya no me conformo con lo que te sobra.
El amor no se ruega… no se pide a trozos.
O se da entero…
o mejor que no sea.
Adiós.