Dijiste que siempre estarías...
Pero aquí estoy, contando las horas sola.
Te miro de lejos y el aire me falta,
tu risa es un muro que nadie salta.
Te escribo mil cartas que nunca leerás,
estás tan cerca, pero sé que te vas.
Soy la mujer que no puedes ver,
atrapada en un ayer que no va a volver.
Y es que duele verte con ella, ¿qué se supone que haga yo?
Mi mundo se cae, el silencio me grita que todo acabó.
Te di mi energía, mi tiempo, mi fe, y me quedé en el ayer,
tratando de entender por qué tu amor nunca me pudo escoger.
Soy la dueña de esta pena, una reina sin su arena,
rompiendo por dentro cada eslabón de esta cadena.
¡Rápido! El tiempo se agota, mi pulso rebota,
bebiendo el veneno de tu amor gota a gota.
¿Quieres verme rota? Mira mi cara, mírame bien,
soy la que te quiso y la que hoy te dice "amén".
¡AMOR NO ACEPTADO! Un grito en el vacío,
tu fuego me quema mientras muero de frío.
No soy la que tú quieres tener,
No soy la que vas a defender.
Escribo tu nombre en un papel que el viento se llevó,
una historia que nació muerta y nunca floreció.
No correspondida...
Esa es mi verdad.