(Intro)
“Te amaré en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza; en los días felices y en los más difíciles… hasta que la muerte nos separe.”
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(Verso 1)
Si un día mi reloj decide quedarse inmóvil,
que el último segundo te pronuncie por tu nombre.
Cuando el pecho ya no encuentre otra razón pa’ latir,
quiero que seas la última melodía que responda.
Abrázame tan fuerte que el destino tenga envidia,
que ni el tiempo ni la sombra nos consigan dividir.
Porque desde que llegaste comprendí que en este mundo
hay promesas que nacieron para nunca morir.
(Pre-Coro)
Sólo tú descifras todo lo que nunca digo,
lees mis silencios como cartas del destino.
Cuando el cielo se me nubla eres faro en el camino,
eres calma pa’ este corazón herido.
(Coro)
Te voy a amar hasta que mi corazón se calle,
hasta que mis ojos cierren su ventana para siempre.
Y si la muerte un día viene a buscarme de la mano,
va a encontrarnos abrazados… todavía de frente.
Hasta que la muerte nos separe, ahí estaré presente,
aunque el viento cambie el rumbo o la tormenta sea más fuerte.
Porque tú eres mi refugio, mi principio y mi presente…
y después de esta vida, si hay otra… volvería a quererte.
(Verso 2)
No todo ha sido fácil, lo sabemos de memoria,
hubo noches con tormenta y mañanas sin color.
Pero nunca se ha quebrado lo que escribimos despacio,
porque el hilo de lo nuestro lo tejió el mismo amor.
Tuvimos días buenos, otros llenos de batallas,
pero nunca abandonamos la trinchera del querer.
Cada lágrima que cae riega flores en el alma,
y nos vuelve más difíciles de vencer.
(Puente)
Ya imagino tu vestido caminando hacia el altar,
mientras el tiempo se detiene sólo para mirar.
Tú diciendo “acepto”, yo temblando de emoción,
y Dios firmando con su luz nuestra unión.
(Cierre)
Que suene esta canción cuando por fin llegue ese día,
cuando dejemos de soñar para empezar a vivir.
Y si alguien pregunta cuánto dura lo que siento…
Hasta que mi último latido se despida del mundo…
y aun después de la muerte… te seguiré amando a ti.