[Intro]
No sabía que el cielo era así…
tan vacío sin ti…
ni la muerte me pudo borrar lo que sentí…
⸻
[Verso 1]
No sabía que el cielo era un eco sin sonido,
un espacio infinito donde todo está perdido,
donde el tiempo ya no corre pero sigue doliendo,
porque lo que no viví… se quedó repitiendo.
Después de que morí no cargué ni mis latidos,
ni los miedos que en vida me dejaron dividido,
ni las horas que nunca alcanzaron pa’ tenerte,
pero traje tu nombre tatuado en lo más fuerte.
Era lo único ligero en mi equipaje sin peso,
lo único que no sangra cuando vuelvo y lo recuerdo,
lo único que no quema cuando abrazo el pasado,
porque amar sin tenerte… fue mi único pecado.
⸻
[Pre-Coro]
Y entre sombras del abismo alguien leyó mi verdad,
como quien no cree en nada… pero quiere llorar…
⸻
[Coro]
Ni el cielo me enseñó a olvidarte,
ni el infierno logró arrancarte,
porque hay cosas que ni la muerte desarma,
como tu nombre clavado en mi alma.
Y aunque el tiempo se quede sin rumbo,
yo te sigo eligiendo en lo profundo,
porque amarte no fue coincidencia…
fue destino escrito en la ausencia.
⸻
[Verso 2]
El diablo halló mis versos entre restos de quien fui,
los leyó con indiferencia… pero se quebró al sentir,
porque hablaban de tus ojos como mapas celestiales,
donde el caos se rendía y nacían universales.
Decía que tu risa no era simple melodía,
era un puente entre mi ruina y lo que yo no entendía,
una forma silenciosa de salvar lo que en mí ardía,
sin saber que con mirarme ya mi mundo reconstruías.
Describí tu existencia tan sencilla y tan perfecta,
como un milagro escondido en rutina tan discreta,
pero capaz de cambiar cada parte de mi historia,
como si fueras la llave de mi propia memoria.
⸻
[Puente]
Y escribí de tus abrazos que jamás me pertenecen,
pero hay almas que se sienten aunque nunca se tropiecen,
como si el alma supiera antes que el cuerpo el destino,
como si ya te conociera desde antes del camino.
Te amé en un silencio que no nace del temor,
sino porque hay sentimientos que se rompen con la voz…
⸻
[Coro]
Ni el cielo me enseñó a olvidarte,
ni el infierno logró arrancarte,
porque hay cosas que ni la muerte desarma,
como tu nombre clavado en mi alma.
Y aunque el tiempo se quede sin rumbo,
yo te sigo eligiendo en lo profundo,
porque amarte no fue coincidencia…
fue destino escrito en la ausencia.
⸻
[Outro]
Y al final del poema quedó mi verdad:
que ni la eternidad me alcanza pa’ dejarte de amar…
Y hasta el diablo entendió en su propia prisión,
que el amor cuando es real…
no necesita cielo…
pa’ volverse eterno, corazón…