(Intro — hablado)
Dicen que cuando dos almas se sueñan…
es porque el destino ya escribió su historia.
Pero no todas las historias de amor…
terminan como empiezan.
(Verso 1)
Por llamadas de noche fue que todo empezó,
pláticas hasta tarde, ahí la llama prendió.
Los dos coincidieron en algo muy extraño,
que en sueños se miraban desde hace varios años.
Cuando al fin se miraron bajo luna brillante,
besos escondidos, química elegante.
Miradas que hablaban sin decir una palabra,
parecía destino… parecía cosa sagrada.
(Requinto / Puente)
Le ayudaba con sus niños, nunca la dejó abajo,
si faltaba la feria, él resolvía el trabajo.
Western Sizzler mornings, desayunos tranquilos,
hablando del futuro… construyendo castillos.
(Coro)
Y se veía bonito, parecía verdadero,
amor de madrugada con un toque sincero.
Pero en esta vida no todo es lo que ves,
a veces quien te abraza… también te miente después.
Entre besos y promesas, entre sueños y pasión,
se fue enredando lento la verdad en la traición.
Lo que parecía cielo terminó siendo dolor…
así son las jugadas caprichosas del amor.
(Verso 2)
Cuando ella se quedaba a dormir en su colchón,
la familia la apoyaba con cariño y corazón.
Su padre al niño cuidaba pa’ que ella descansara,
pequeños buenos gestos que el alma le sanaban.
Pero luego vino el chisme rodando entre la gente,
que ese hombre no era fiel ni tampoco transparente.
Que había otras mujeres escondidas en la historia,
y lo que era amor bonito se volvió contradicción amarga.
(Coro Final)
Y se veía bonito, parecía verdadero,
amor de madrugada con un toque sincero.
Pero el corazón aprende aunque lo hagan pedazos,
y aunque duela el engaño… uno sigue dando pasos.
(Outro — hablado)
Porque hay amores que llegan como sueño bendito…
y se van como recuerdo maldito.
Pero la vida sigue…
y el corazón, aunque herido… sigue su camino.