(Intro — suave, íntimo, como un secreto compartido)
[Verso 1]
Voy a ser sincero.
Nunca quise una estatua.
Nunca soñé con escuchar mi nombre en boca de los siglos.
Todo esto… tenía otro propósito.
Forjé mis brazos contra el hierro, no para aprender a herir,
dormí con piedra por almohada solo para resistir.
Me vieron levantar murallas y pensaron: quiere gobernar.
Me vieron entrar en cien combates y dijeron: quiere conquistar.
Qué fácil fue engañarlos. Qué poco llegaron a entender.
Yo no necesitaba un reino… necesitaba sostenerte si llegabas a caer.
[Pre-Coro]
Cada golpe, cada invierno, cada vez que dije una vez más…
no estaba construyendo un héroe.
Estaba construyendo un lugar seguro donde pudieras descansar.
[Coro — crece con fuerza, cálida y poderosa]
NO HICE ESTOS BRAZOS PARA PELEAR.
LOS HICE PARA PODERTE CARGAR.
No levanté mi nombre tan alto para mirar al mundo desde arriba.
LO LEVANTÉ PARA QUE JUNTO A MÍ TÚ NUNCA VOLVIERAS A SENTIRTE PEQUEÑA.
No quise gloria. No quise altar.
Si alguna vez dices mi nombre… quiero tener fuerza suficiente para llegar.
[Verso 2]
Aprendí a mandar ejércitos, a negociar con reyes,
a distinguir un traidor antes de que bajara los ojos.
No porque soñara con poder — el poder por sí mismo me aburre.
Pero un hombre sin influencia solo puede mirar cuando cierran una puerta.
Así que conseguí llaves… muchas.
Para que si llegabas llorando… yo pudiera preguntarte: ¿cuál?
Y derribar la correcta.
[Puente — íntimo, se reduce la música, voz directa al corazón]
No amas mi título. Lo sé. Ni las medallas. Ni el acero.
Eso es lo que más me gusta de ti.
Porque mientras todos admiran lo que logré convertirme…
tú todavía recuerdas al muchacho que solo quería ser suficiente.
[Coro II — más profundo, con toda la emoción]
NO HICE ESTOS BRAZOS PARA PELEAR.
LOS HICE PARA PODERTE CARGAR.
No llené mis salones de escudos por historia inmortal…
LLENÉ TODO DE BARRERAS PARA QUE NINGÚN PELIGRO LLEGARA HASTA DONDE TÚ ESTÁS.
Que digan que perseguí poder. Déjalos hablar.
Nunca entenderán la paz de verte dormir sin miedo junto al fuego.
Una vez me miraste como si fueras demasiado pequeña para este mundo…
y decidí volverme lo bastante grande para que jamás lo sintieras.
[Coro Final — rotundo, entrega total]
NO HICE ESTOS BRAZOS PARA PELEAR.
LOS HICE PARA PODERTE CARGAR.
No esculpí mi nombre en piedra para que alguien lo adorara…
LO HICE PARA QUE SI ALGUNA VEZ ME NECESITAS, SEPAS EXACTAMENTE A QUIÉN LLAMAR.
Que otros busquen reinos. Que otros quieran reinar.
Yo construí todo lo que soy por una razón mucho más simple:
SI ALGUNA VEZ CAES… QUIERO SER EL HOMBRE QUE PUEDA LEVANTARTE.
[Outro — se apaga todo, voz suave y tierna]
Y si nunca me necesitas… mejor.
Eso significará que todo salió bien.