( INTRODUCCIÓN NARRADA)
(Voz grave, pausada, como hablando bajito junto al fuego. La guitarra slide suena suave de fondo)
"Hubo un tiempo en que creí que el amor era algo que se dice… y no algo que se hace. Crecí con la puerta abierta y la maleta lista, porque pensé que quedarse era perder. Hasta que llegaste tú… y me enseñaste que el verdadero valor no está en partir… sino en no irse."
[Verso 1]
Crecí con la maleta lista antes de salir el sol,
aprendí a querer lo que se va antes de que me duela.
Nadie me enseñó a decir “me quedo” ni “te quiero”,
solo aprendí dónde está el camino y hacia dónde correr.
He dormido en cien camas que no recuerdo el nombre,
he dicho “hasta luego” sabiendo que no volvía.
Las palabras dulces se me rompen en la boca,
se sienten prestadas… como si no fueran mías.
[Pre-Coro]
Me dijeron que el amor es decirlo todo en voz alta.
Que hay que prometer para siempre para ser de verdad.
Pero yo… yo nunca supe hablar así.
Hasta que te vi.
[Coro — entra la guitarra distorsionada, ritmo firme, como quien decide detenerse]
No conozco otro idioma, solo el del forajido.
No sé decirte cosas bonitas, ni jurar que nunca te fallaré.
No sé prometer eternidades que no puedo asegurar,
pero te juro algo que sí sé cumplir:
ya no me voy a ir.
He huido toda mi vida de todo y de todos…
pero contigo descubrí que también se puede querer sin huir.
No sé hablar de amor… pero sé quedarme.
[Verso 2]
Me miraste como si supieras que me iba a marchar,
como si ya conocieras la costumbre de mis pasos.
Y no me pediste que me quedara… simplemente te quedaste.
Y eso fue lo que me detuvo donde no lo hizo nadie.
Me cuesta decirlo… me traba la garganta la verdad,
pero tú no me pides que sea poeta ni santo,
solo pides que sea yo — el que llega cansado del camino,
el que no sabe las frases… pero sabe sostener la mano.
[Puente — se calma la música, voz más suave, casi confesión]
Tengo miedo.
¿Sabes? Nunca se lo dije a nadie.
Tengo miedo de que un día me dé por correr.
Pero más miedo me da la idea de no verte al despertar.
No te ofrezco para siempre… te ofrezco hoy.
Y para un hombre que huía cada mañana…
ofrecerte hoy es entregarte todo lo que tengo.
[Coro Final — más fuerte, con el alma entera, como quien grita la verdad por primera vez]
NO CONOZCO OTRO IDIOMA, SOLO EL DEL FORAJIDO.
NO SÉ DECIRTE QUE TE AMARÉ HASTA EL FIN DEL MUNDO.
PERO MI MALETA ESTÁ EN EL SUELO… Y NO LA VOY A LEVANTAR.
ESE ES MI MODO DE DECIRLO. ESE ES MI MODO DE QUEDAR.
He recorrido mil caminos buscando nada en ningún lugar.
Contigo encontré que el hogar no es un techo… es quedarse.
No sé hablar de amor… pero te lo demuestro en no irme.
Y eso… eso es lo único que sé hacer.
[Outro — guitarra slide suave, se apaga todo despacio, voz baja y firme]
No me pidas que te lo diga bonito.
Mírame.....Sigo aquí....Eso es todo.
Si el idioma del forajido es quedarse… entonces tú eres mi lengua. Y me quedaré aquí… hasta que aprenda a decirlo de otra forma."