LA VOZ
[Intro]
Hola…
¿oíste eso?
¿Alguien está en la línea?
—Sí.
Soy yo.
[Verso 1]
Tengo un incendio vestido de hielo,
mil pensamientos mordiendo el silencio.
Cargo tormentas debajo del pecho,
sonrío tranquilo, por dentro deshecho.
Pienso demasiado, siento demasiado,
hice de mis cicatrices mi propio legado.
Me dijo una voz: “sé fuerte, no llores,
si quieres que te quieran, aprende a no querer”.
Y le creí.
Qué precio tan caro pagué por fingir
que nada me duele, que sé sobrevivir.
Quise ver de rodillas a quien me hizo caer,
sin ver que mi orgullo me estaba haciendo perder.
[Pre-Coro]
Y cuando la noche me vuelve a llamar,
esa voz en mi oído comienza a gritar:
“recuerda quién fuiste, recuerda el dolor”.
Pero hoy le contesto:
“recuerdo quién soy.”
[Coro]
Fuego en la sangre, hielo en la piel,
caí tantas veces que aprendí a caer.
Tengo mil razones pa’ odiar y perder,
pero una sola basta pa’ querer volver.
Quiero vivir, vivir, vivir,
aunque me duela sentir.
Quiero salir, salir, salir
de mí para volver a mí.
Que se muera el rencor,
que se calle el dolor;
no nací para ser preso
de lo que me rompió.
[Verso 2 — rápido]
Madrugadas, cenizas, ventanas abiertas,
fantasmas con nombres llamando a mi puerta.
Guardé cada herida, conté cada deuda,
convertí mis recuerdos en balas sin vuelta.
Fui juez, fui verdugo, fui mi propio enemigo,
busqué culpables pa’ no hablar conmigo.
El odio da fuerza, sí… por un momento,
después te cobra el alma con intereses de tiempo.
Me prometió venganza, me entregó soledad,
me vendió una armadura y robó mi humanidad.
Qué ironía: quería que el mundo pagara mi dolor,
y terminé pagando yo la factura del rencor.
[Puente]
Si pudiera volver, no cambiaría mi historia,
abrazaría mis ruinas y les daría memoria.
Le diría al niño que fui, antes de que aprendiera:
“no necesitas ser piedra para sobrevivir la guerra”.
Perdón, vieja, por palabras que no pude retirar.
Perdón a quien me quiso y no supe aceptar.
Perdón por desaparecer cuando debía hablar.
Perdón por llamar libertad a tener miedo de amar.
Y a los que me hirieron…
ya no les debo nada.
Ni odio.
Ni venganza.
[Coro Final]
Fuego en la sangre, hielo en la piel,
caí tantas veces que aprendí a caer.
Tengo mil razones pa’ odiar y perder,
pero una sola basta pa’ querer volver.
Quiero vivir, vivir, vivir,
aunque me duela sentir.
Quiero salir, salir, salir…
y esta vez no huir de mí.
Si la vida me rompió,
yo recojo cada pieza.
No voy a ser mi herida.
Voy a ser quien la atraviesa.
[Outro]
Hola…
¿sigues en la línea?
—Sí.
Pero ya no escucho tu voz.
Ahora escucho la mía.