[Intro: Piano rítmico con un sintetizador de cuerdas ascendente]
[Verso 1]
Caminando por la casa en la oscuridad
busco el eco de una voz, una señal de realidad.
La tristeza es ese rayo que me viene a golpear,
un invierno repentino que no sé cómo calmar.
Es el hierro, es el llanto, es el golpe contra el suelo,
un pedazo de mi alma que se pierde por el cielo.
[Pre-coro]
Pero hay algo más sutil que se queda en el salón,
un aroma que se enreda en mi propio corazón…
[Coro - Explosión de armonías]
Es el perfume de ausencia en el camino,
el rastro de un ayer que no se quiere marchar.
Perfume de ausencia, mi dulce destino,
como lluvia mansa que me vuelve a mojar.
No es un grito, es neblina, es la sed de lo que fue,
melancolía pura que en tus ojos encontraré.
[Verso 2]
Ya no duele como el fuego que la piel me consumió,
es la sombra del recuerdo que conmigo se quedó.
Si la pena es un invierno, esto es calma y es quietud,
es buscar entre las luces un reflejo de tu luz.
Es el humo de una llama que hace tiempo se apagó,
pero deja su fragancia donde el alma se durmió.
[Coro - Con fuerza rítmica y pandereta]
Es el perfume de ausencia en el camino,
el rastro de un ayer que no se quiere marchar.
Perfume de ausencia, mi dulce destino,
como lluvia mansa que me vuelve a mojar.
No es un grito, es neblina, es la sed de lo que fue,
melancolía pura que en tus ojos encontraré.
[Puente - Más lento, solo piano y voces suaves]
Una hiere, la otra sueña…
Una cae, la otra vuela…
Tristeza y melancolía, bailando en mi soledad.
[Coro Final - Full energía]
Es el perfume de ausencia en el camino…
(¡Oh, oh, perfume de ausencia!)
Como lluvia fría que me vuelve a mojar.
Melancolía pura que en tus ojos encontraré.
[Outro - Desvaneciendo con acordes de piano elegantes]
Perfume de ausencia… solo un rastro en la piel.
Tan amargo, tan dulce… tan fiel.