Hay secretos en tu risa
que aprendí a no descifrar,
como el tacto de una brisa
que acaricia sin estar.
No me hablabas del pasado,
pero el eco lo advertí...
una historia sin contarse
me miraba desde ti.
Y aunque nunca hubo un reproche,
ni promesas que romper,
tu mirada se quedaba
donde yo no supe ver...
Lo que calla tu perfume
me despierta sin piedad,
un perfume que no es tuyo
pero lleva tu verdad.
Cada noche te imagino
donde ya no puedo estar,
y te juro que no hay culpa...
pero no me sé olvidar.
Me dejaste las esquinas
de un amor sin dirección,
y una herida tan precisa
que sangró como canción.
No dijiste que era otro,
ni juraste que eras fiel,
pero el tiempo no perdona
lo que el alma quiso ver.
Y aunque nunca hubo un adiós,
ni un motivo que entender,
yo perdí lo que no tuve...
y eso duele más que ayer. oooooh
Lo que calla tu perfume
me acompaña al despertar,
una esencia que me nombra
sin quererme perdonar.
Y aunque el viento sea testigo
de lo lejos que estás ya...
yo te abrazo en el olvido,
porque no sé renunciar.