(Verso 1)
He escuchado pasos fuera de mi alma,
una voz tan mansa, rompiendo mi calma.
Golpeas despacio, sin exigir,
solo esperas que te deje venir.
No hay cadenas en tu voz,
solo amor llamando a Dios.
Y mientras el mundo me hace huir,
tú sigues ahí… llamando por mí.
---
(Coro – suave y sincero)
🌙 Estás a la puerta, y llamas sin cesar,
aunque mil veces te hice esperar.
Si hoy oigo tu voz, no quiero escapar,
entra a mi vida… y cena en mi hogar.
---
(Verso 2)
He cerrado puertas con miedo y dolor,
temí tu verdad, temí tu amor.
Pero aún así, no dejaste de estar,
afuera esperando, sin reclamar.
Tu paciencia es fuego que no quema,
tu mirada cura mi condena.
Y aunque el mundo diga que no,
tú sigues llamando al corazón.
---
(Coro – más intenso)
🔥 Estás a la puerta, tocando otra vez,
no con reproche, sino con fe.
Y si abro mi alma, sin aparentar,
entra Jesús… y quédate a morar.
---
(Puente – voz suave, piano o guitarra limpia)
Yo sé que he huido tantas veces, Señor,
pero tu voz no cambia, sigue igual de amor.
No golpeas con ira, llamas con ternura,
esperas al alma, aunque esté en locura.
---
(Coro final – con fuerza y esperanza)
🌅 Estás a la puerta, y yo abriré,
ya no temo, quiero creer.
Que tu voz me llama para empezar,
una nueva vida… contigo a cenar.
---
(Outro – acústico y emotivo)
He aquí, estás llamando…
Y esta vez, Señor… te dejo entrar.