Cual esclavo pleitesía rinde
Sangre de cordero blanco y frutas
A tan dichosa esfinge
Cuatro rezos,tres ayunos y un;Te quiero
-concédeme el amarte que sin ti me muero.
Ruega esperanzado el hombre a ser escuchado
Por la divinidad a la cual tanto ha rogado.
Desde una nube la diosa observa tristemente
Aquel hombre que la ama tan fielmente
Yo soy esencia: no soy de carne
Y es mi martirio no poder amarte
Muchos años he rezado
Muchos más he de rogar
Mi alma es triste y sin sentido
Si tú a mí lado no estás.
Y si es mi vida la que quieres
Esa la tendrás
Pues es mi vida sin sentido
Si tú a mí lado no estás.
Sacó la daga de su funda
Y por amor la vida se quitó
Así su sangre derramó
Por quien el nunca conoció.
Nunca supo como era
Nunca supo si existió
Pero al morir su alma
En una estrella se volvió.
Si en las noches despejadas
Dos estrellas ves brillar
Son dos amantes infinitos
Que por siempre fulgirán.
Nos observan desde lejos
Nos observan sin cesar
Son eternas,son tan bellas
Que por siempre se amaran.