En silencio meditando,a la alborada de tus ojos
Me recuerdo sonrojado ante ti;dulce deidad
Al cruzarse las miradas con efectos primorosos
Tus sonrisas y palabras me llenan de ansiedad.
La esperanza de sentirme entre tus brazos yo quisiera
Compartiendo mil momentos de dicha y felicidad
Que al abrirse el libro de mi alma comprendieras
El altar en que te tengo es de amor y dignidad.
Pero el destino me ha jugado una gran broma
Y pagando estoy con creces mi osadía
Cuando te dije que te quiero todo se embroma
Siendo tú; lo mejor que en mí existía.