La noche es larga, lo sé, se siente eterna y fría,
El alma en el desierto buscando una salida.
La voz que te susurra que todo está perdido,
Cargando un peso sordo, un corazón herido.
Has caminado millas con la espalda encorvada,
El espejo te devuelve una mirada cansada.
Las lágrimas son tinta en un papel borroso,
Sintiendo que tu historia ya no tiene reposo.
Pero detente un instante, pon pausa a ese ruido,
Recuerda la promesa que al final tiene sentido.
Hay una fuerza quieta, un hilo que no se rompe,
Antes de cerrar el libro, mira quién te socorre.
¡No te rindas ahora! La marea va a cambiar.
Si la fe es una chispa, déjala despertar.
Esa Cruz no es tu final, es un camino que te eleva,
Tu valor es infinito, no importa lo que te quiebra.
Respira el aire, siente el latido en tu pecho,
Dios no ha terminado la obra que ha hecho.
Tu vida es un regalo, una misión que espera,
Busca el Abrazo de la Luz, sal de la barrera.
¿Crees que estás solo? ¿Que nadie puede verlo?
El Maestro está a tu lado, dispuesto a sostenerlo.
En el fondo del pozo, Él te extiende la mano,
No mira tus tropiezos, solo el amor de un hermano.
Las sombras son gigantes solo si dejas que crezcan,
Pero con un "sí" pequeño, las tinieblas decrecen.
Los planes que te hieren, el dolor que te aprisiona,
Son solo un capítulo, no toda la persona.
Tu mente es un campo, no dejes que el miedo siembre,
La gracia es el escudo, la esperanza es tu cumbre.
Hay un propósito escrito en cada cicatriz,
Eres un guerrero de amor, tienes raíces.
¡No te rindas ahora! La marea va a cambiar.
Si la fe es una chispa, déjala despertar.
Esa Cruz no es tu final, es un camino que te eleva,
Tu valor es infinito, no importa lo que te quiebra.
Respira el aire, siente el latido en tu pecho,
Dios no ha terminado la obra que ha hecho.
Tu vida es un regalo, una misión que espera,
Busca el Abrazo de la Luz, sal de la barrera.
Cada mañana es un lienzo, un borrón que puedes corregir.
El pasado no te define, es hora de resurgir.
Llama a esa persona, abre tu corazón sincero,
Pedir ayuda es un acto de coraje, no de cero.
Hay manos que esperan darte apoyo y calor,
En la comunidad, en la casa del Señor.
No cargues todo solo, Él llevó la carga mayor,
Solo confía y verás el amanecer mejor.
¡Vamos! Sigue luchando. Eres más fuerte de lo que crees.
No te rindas ante el dolor, esta prueba la vencerás.
La luz te espera. Permanece, permanece
Luziel Mc
Paz y bien, Amén
Puro Católico