Verso 1
A esta ciudad catedralicia donde recorrimos las calles,
A esta chica, en el canal que vimos,
Nos elegimos por casualidad, como si echáramos dados,
Para salir de nuestra niebla, para encontrarnos de nuevo.
Tu nombre era Malika, y el viento llevaba tu nombre,
Como una plegaria abajo, en los callejones, al unísono.
Verso 2
Estábamos sentados en aquel banco de piedra,
Observábamos sus olas, abrazados, orgullosos.
Me hablaste del mar que viste en mis ojos,
Bebí tu luz, creyéndome feliz.
Malika rió suavemente, y su cabeza sobre mi hombro,
Fue más dulce que cualquier consuelo que la fe pueda brindar.
Coro
Antes incluso de arrojar monedas al agua,
Antes incluso de robar velas,
Antes de hacerle todas esas promesas a aquella virgen,
Te prometí, Malika, amaneceres y fuegos,
Sin saber que el amor se rompe, y que sobrevivimos tan poco.
Verso 3
Recuerdo tu sol, mientras aún quema mi piel,
Mi cabeza apoyada en tu hombro, esa paz.
Malika dormía a mi lado, en la habitación con las persianas cerradas,
Y el mundo era un niño jugando con palabras.
Verso 4
Pero cuando te dije cuánto te amo,
Y que quiero pasar mi vida contigo,
A veces tierna, a veces cruel,
Me sonreíste, luego me rechazaste, Malika,
Como apagar una vela antes del anochecer.
Verso 5
Cien veces creí verte venir en la mañana brumosa,
Pero que todos los demonios te lleven,
¿Por qué llamar a mi puerta, por qué huir lejos de nosotros?
Te fuiste una tarde de invierno sin mirar atrás,
Y pronuncié tu nombre en vano en este pueblo húmedo.
Verso 6
Entonces regresaste, un día cuando las campanas callaban,
Pálida como la luna, temblando, rota.
Malika, en mis brazos, tu respiración se apagó,
Susurraste "Te amo", y luego la vida te abandonó.
Te abracé por mucho tiempo, mi corazón aún bajo la lluvia,
Y desde entonces te guardo dentro de mí como una iglesia silenciosa.
Estrofa 7
Ahora estoy solo en el mundo, ya ni siquiera tengo un regalo,
No veo ni el rugido del agua ni a los amantes en el puente.
Malika descansa en mis venas, más presente que nunca,
Y cada calle me lleva de vuelta a aquel banco donde nos amamos.
Coro final
Antes incluso de arrojar monedas al agua,
Antes de robar velas,
Antes incluso de hacer todas esas promesas, como trampas,
Había puesto mi vida en tus manos, Malika,
Y fuiste tú quien me amó cuando moriste en mis brazos.