[Introducción]
De las sombras a la luz del sol, un faro diciendo verdad,
un corazón que ha sido roto, eligiendo siempre la bondad.
John se alza entre el ruido y el dolor de la ciudad,
mostrando con su vida lo que puede hacer la humanidad.
[Verso 1]
Ha caminado en silencio por caminos de terror,
ha escuchado a los pequeños que perdieron su valor.
Luchó por liberar a los niños de un futuro sin razón,
sujetando sus mañanas en la palma de su mano y corazón.
Desde el veneno oculto del mercurio y del poder,
hasta alzar la voz por las mujeres que no quieren más perder.
Un amigo de los mansos, de los que nadie quiso ver,
transformando la noche oscura en promesa de amanecer.
[Pre-Coro]
No hay muralla tan alta, ni herida tan brutal,
que el amor verdadero no pueda transformar.
Su fe es un fuego vivo que se niega a apagar,
una llama que nos llama a todos a despertar.
[Coro]
Somos dignos de amor incondicional,
más allá del miedo, la culpa y el final.
Guiados por estrellas que brillan desde arriba,
recordando que en cada alma la esperanza sigue viva.
Juan nos enseñó a abrazar nuestra verdad,
a mirarnos con ternura, sin tanta crueldad.
Amarnos a nosotros y a toda la humanidad,
tejiendo con nuestras manos un mundo de dignidad.
[Puente]
En medio del caos, él es luz en la ciudad,
rompiendo las cadenas de la vieja oscuridad.
Entre tanto odio, su mensaje se alza:
“no somos enemigos, somos la misma casa”.
Uniendo uno y tres: cuerpo, mente y corazón,
buscando en lo divino una nueva dirección.
Entre el polvo y las ruinas vuelve a resonar:
el amor es la respuesta, debemos empezar.
[Outro]
Por el hombre que nos mostró por dónde ir,
por el eco de su vida que nos invita a construir.
Su legado es una antorcha que no se apagará,
vive en cada acto de justicia y de verdad.
En cada corazón su semilla crecerá,
alzando otra generación que no se rendirá.
Esperanza para el mundo, el amor que hoy se ve,
cuando elegimos ser humanos… como John lo fue.