[Verso 1]
Mis amigos me miran extraño,
preguntan si todo va bien,
y yo escondo entre sonrisas
lo que el alma ya no puede sostener.
Les digo que estoy en calma,
que lo nuestro fue fugaz,
pero por dentro hay tormentas
que no dejan de gritar.
[Verso 2]
Y entonces, sin buscarte,
te cruzas en mi andar,
como dos desconocidos
que jamás se vieron jamás.
Tus ojos rozan los míos,
y el mundo se vuelve a parar,
pero ya no somos los mismos,
ya no hay nada que explicar.
[Estribillo]
No me salen las palabras,
no sé mentir ni fingir,
te amé sin medida alguna,
y tú solo supiste huir.
Te entregué mi corazón
como quien da la eternidad,
y tú jugaste al olvido
mientras yo moría en soledad.
[Verso 3]
Fui ciego en mis sentimientos,
no vi lo que era verdad:
que tú eras la niña de mis ojos
y yo, apenas alguien más.
Un pasajero en tu historia,
una sombra en tu canción,
pero tú fuiste mi todo,
mi principio y mi razón.
[Estribillo 2]
Y ahora que regresas,
que preguntas por mi voz,
solo puedo darte el eco
de lo que ya se rompió.
Te quise más que a mi vida,
pero algo en mí se quebró,
ya no quedan más promesas,
ni espacio para el dolor.
[Puente]
Solo quiero que lo sepas,
aunque el tiempo no vuelva atrás:
si en otra vida me encuentras,
cuando el destino vuelva a girar...
[Cierre / Estribillo final]
Ojalá vengas distinta,
con el alma abierta de verdad,
y me mires como un sueño
que jamás vas a soltar.
Y si vuelvo a enamorarme,
que seas tú, pero de verdad...
que me elijas sin temores,
sin heridas, sin final.
[Outro]
Y entonces sí, mi niña,
te juro por lo que fui:
que volveré a entregarte el alma
como lo hice aquella vez por ti.