(Inicio)
Me siento raro, como si la vida no quisiera que viviera,
A veces pienso que el destino nunca quiso que yo fuera.
Y aunque camine firme, la sombra siempre me persigue,
Pero Diosito sabe bien que jamás me voy pa’ abajo, aunque el alma ya no rinde.
(Coro)
Me siento como si nadie quisiera verme avanzar,
Todo el mundo en mi camino nomás quiere criticar.
Las voces en mi cabeza dicen que loco no estoy,
Que tal vez la gente es la que nunca entendió mi dolor.
(Estrofa)
Siento ojos vigilando, esperando mi derrota,
Pero yo sigo, aunque sienta que la espalda se me quiebra gota a gota.
Tengo ganas de llorar, ganas de irme, rendirme,
Pero hay sueños que me amarran y no me dejan hundirme.
Fracaso tras fracaso, sí, la vida me ha pegado,
Pero he aprendido que hasta el diamante fue carbón maltratado.
Si un día caigo, fue pa’ volver más pesado,
Lo mucho que me duele es lo mismo que me ha forjado.
(Puente)
Tal vez no soy perfecto, pero sigo en pie,
Aunque el mundo quiera verme caer.
No sé si soy raro o si el mundo está al revés,
Pero aquí sigo firme, aunque duela ser quien es.
(Desenlace)
Y si algún día me pierdo, que sepan que lo intenté,
Que este corazón cansado nunca se dejó vencer.
Sigo en la guerra interna, pero no me doy por muerto,
Porque aunque esté roto… todavía me encuentro.