[Verso 1]
Cuatro décadas me cubren la piel,
el frío muerde y me vuelve a nacer.
Tu risa suena en el aire otra vez,
mi abrigo pesa pero sigo de pie.
Entre memorias y campos dorados,
la vida pasa, los sueños guardados,
el horizonte se enciende en color,
y en tu recuerdo descanso el dolor.
[Coro]
No sé por qué el otoño apaga el verde del querer,
pero sé que tú enfrentabas la tormenta con poder.
Nunca vi castillos ni cuentos de ilusión,
pero aprendí contigo la geografía del amor.
¡Ay, contigo, sí! Cada día fue el mejor.
[Verso 2]
Era un niño perdido en traición,
la adolescencia dejó su lección.
Volví llorando, sin rumbo ni fe,
y tú dijiste: “Sube, que vamos, también.”
Rodamos lejos, sin rumbo ni ley,
calles extrañas, tu voz mi sostén.
Entre las luces, reímos los dos,
y mis pecados se fueron con Dios.
[Coro 2]
Entre pasillos, secretos, dolor,
bailaba solo buscando calor.
Pero en tu carro encontré libertad,
la vida simple, mi eternidad.
¡Ay, contigo, sí! Cada hora fue verdad.
[Verso 3]
Padre de hierro y de corazón,
hermana estrella, pura bendición.
Casa de luz, tierra sin final,
donde el recuerdo aprendió a volar.
Y en esa tierra, bajo ese azul,
descubrí mis mejores días: tú.
[Puente]
Guardo una foto, tenía tres,
vinilos viejos, y tú también.
Eras la reina de mi universo,
mi madre, mi amor inmenso.
[Coro final]
Ya entiendo por qué los árboles cambian de piel,
porque el tiempo pide renacer.
Si alguna vez dudé del ayer,
hoy lo sé, mujer,
los mejores días de mi vida
fueron los días contigo, mujer.
(Repite coro con coros y soneo improvisado)
Coro (montuno):
Contigo, mujer, fueron los mejores días,
contigo aprendí a querer.
Contigo, mujer, bailando la vida,
mi alma volvió a nacer.