Sombrero de respeto, mando del alto mando,
De la vieja escuela, sabio y bien centrado.
Vestido de negro, así siempre lo verán,
Barba cerrada, elegante su andar.
No es ningún niño, ya trae trayectoria,
Guardaespaldas firmes, con mente de historia.
Entrenamiento militar, precisión mortal,
No busca problemas, pero sabe accionar.
Cuando llega, el ambiente se congela,
Respeto y miedo se sienten en su estela.
Mirada que mata, voz que retumba,
Dicen “Mr. Tormenta”, truena la jungla.
El Rey de Matamoros, nombre que pesa,
Amigo del amigo, enemigo de la pieza.
No se anda con juegos, todo va derecho,
Su palabra vale más que mil decretos.
Unos dicen que es el mismo Lucifer,
Otros que pactó con fuerzas del poder.
Soldados que parecen demonios de oro,
Pistolas bañadas, rugen como truenos sonoros.
Y cuando truena el cielo, dicen que va llegando,
El aire se corta, el suelo va temblando.
Mr. Tormenta, el señor de los truenos,
Rey entre reyes, mando supremo.