Coro
¡María, Madre de Dios!
Así lo proclama la Iglesia del Señor.
Porque el Hijo eterno se hizo hombre por amor,
y nació de María, nuestro Redentor.
Jesús es un solo Señor,
verdadero Hombre y verdadero Dios.
Verso 1
Muchos preguntan con asombro y con sinceridad:
“¿Cómo puede María ser Madre de Dios en verdad?”
La respuesta la encontramos en la Sagrada Escritura:
¡Jesús es Dios hecho hombre, nuestra eterna salvación!
El Verbo eterno descendió,
por obra del Espíritu Santo se encarnó.
El Emmanuel prometido nació,
¡Dios con nosotros, el Salvador llegó!
Pre-Coro
No nació un hombre cualquiera,
ni una persona distinta de Dios.
El Hijo eterno tomó nuestra carne
para salvar al mundo con su amor.
Coro
¡María, Madre de Dios!
Así lo proclama la Iglesia del Señor.
No porque diera origen al Dios eterno,
sino porque llevó al Hijo en su seno.
Jesucristo es un solo Señor,
verdadero Hombre y verdadero Dios.
Con alegría proclamamos hoy:
¡María es Madre de Dios!
Verso 2
Dios no comenzó cuando Jesús nació;
Él existe desde toda la eternidad.
Pero el Hijo eterno quiso hacerse hombre,
y en María tomó nuestra humanidad.
Ella dio a luz a la Persona eterna del Hijo de Dios,
que por nuestra salvación asumió la naturaleza humana
sin dejar jamás de ser verdadero Dios.
No son dos personas, ni dos hijos diferentes;
es un solo Cristo para siempre,
con naturaleza divina y naturaleza humana,
unidas perfectamente en una sola Persona.
Puente
El Padre jamás se encarnó.
El Espíritu Santo tampoco nació.
Solo el Hijo vino al mundo por amor
para vencer el pecado con su cruz.
Por eso decimos con fidelidad:
María es Madre de Dios en verdad.
No es madre del Padre celestial,
ni del Espíritu Santo inmortal.
No es Madre de la Santísima Trinidad,
porque el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo
son tres Personas divinas en un solo Dios.
Pero sí es Madre del Hijo eterno,
la Segunda Persona de la Santísima Trinidad,
que se hizo hombre sin dejar de ser Dios.
Por eso la Iglesia la llama con gozo:
Theotokos — Madre de Dios.
Coro
¡María, Madre de Dios!
Así lo proclama la Iglesia del Señor.
Porque el Hijo eterno se hizo hombre por amor,
y nació de María, nuestro Redentor.
Jesús es un solo Señor,
verdadero Hombre y verdadero Dios.
Con toda la Iglesia queremos cantar:
¡María es Madre de Dios!
¡Theotokos por toda la eternidad!
Final
Como Isabel, llena del Espíritu Santo, proclamó:
“¿Quién soy yo para que la Madre de mi Señor venga a mí?”
(Lucas 1:43)
Y san Juan anunció:
“En el principio existía el Verbo,
y el Verbo estaba con Dios,
y el Verbo era Dios…
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.”
(Juan 1:1,14)
Por eso hoy cantamos sin temor:
María es la Madre de Jesucristo.
Jesucristo es verdadero Dios y verdadero Hombre.
Por eso María es verdaderamente Madre de Dios.
Y damos gloria al único Dios verdadero:
**Gloria al Padre,
y al Hijo,
y al Espíritu Santo,
como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.
Amén, Amén, Amén.