Yo nunca fui de decir lo que siento,
aprendí a aguantar, a no mirar atrás,
me hice fuerte cerrando el pecho
y llamé costumbre a no necesitar.
Hasta que un día, sin hacer ruido,
tu forma simple me hizo quedar,
no fue promesa ni fue destino,
fue cómo supiste estar.
Y hoy es domingo y te extraño,
más de lo que pensaba admitir,
no es vacío, no es costumbre,
es algo que nació en mí.
Estoy lejos pero te siento,
en canciones, en la voz,
no me rompiste la armadura,
me la saqué yo por vos.
Me diste un lugar sin preguntas,
me cuidaste sin condición,
yo que nunca pedí refugio
encontré calma en tu habitación.
No sé qué nombre ponerle a esto,
no sé qué viene después,
solo sé que cuando estoy lejos
algo de mí quiere volver.
Si el tiempo decide cruzarnos,
veremos qué quiere decir,
yo no corro, no me escondo,
dejo al sentir existir.
Y si otro domingo me encuentra
pensando en lo que quedó,
no voy a negar lo que siento,
porque fue real lo que pasó.
No me hiciste débil ni distinto,
me hiciste honesto con quien soy,
y eso, aunque duela a veces,
también es amor.