Verso 1
No toda esta guerra es solo por ti,
viene escondida en tu apellido.
Luchas gigantes que mamá no enfrentó,
rompes cadenas que papá dejó en olvido.
Estás orando contra viejos patrones,
sombras que viven en sangre y huesos.
Por eso a veces te falta el aire,
peleas un campo lleno de muertos.
Pre‑Coro
Pero ya no vives como antes vivían,
Dios tocó tu alma y abrió la salida.
Coro
Tú eres la interrupción en la sangre,
el “hasta aquí” santo de tu generación.
No es solo presión, es propósito,
Dios puso obediencia como tu espada en acción.
No para ser perfecto, sino dispuesto y firme,
rehusando entregar el dolor que recibiste.
Ponte la armadura, hay futuros mirando,
la cadena se rompe, se rompe en ti.
Verso 2
Sientes el peso cuando sabes perdonar,
como cargar una casa con tus manos.
Pero cada “sí” donde quieres decir “no”
es un nuevo capítulo para tus hermanos.
Rompes vicios con oraciones de madrugada,
rompes silencios diciendo la verdad.
Rompes abandono simplemente quedándote,
mostrando a tus hijos lo que es lealtad.
Pre‑Coro
El cielo miró cada lágrima caída,
Dios declaró: “Aquí termina la herida”.
Coro
Tú eres la interrupción en la sangre,
el “basta ya” escrito en tu corazón.
No es solo presión, es propósito,
Dios puso obediencia como tu declaración.
No para ser impecable, sino fiel y vivo,
eligiendo Su ruta sobre lo que hicieron contigo.
Ponte la armadura, hay nombres viniendo,
la cadena se rompe, se rompe en ti.
Puente
Cinturón de verdad que me sostiene,
coraza de justicia sobre el pecho.
Calzado de paz pa’ pisar el fuego,
escudo de fe contra todo flechazo estrecho.
Casco de salvación sobre mi mente,
espada del Espíritu en la mano.
No estoy solo, no estoy perdido,
Dios y mi sangre me dicen: “¡Hermano, párate temprano!”
Coro Final
Yo soy la interrupción en la sangre,
el quiebre elegido en la historia cruel.
No es solo presión, es propósito,
el cielo decidió que termine en mi piel.
No para ser perfecto, sino firme orando,
escribiendo caminos por donde otros irán.
Vestido de armadura sigo declarando:
aquí se rompe la cadena…
y no pasa jamás.