Verso 1
Mi espíritu escogió una islita en el mapa,
una esquina de cielo llamada Borinquen.
Entre palmas, coquíes y mares de plata,
ahí dijo: “Ahí naces, pa’ que nunca lo olvidés”.
Nací con salsa en la sangre y sol en la frente,
con la risa de mi gente sonando en la piel.
Aprendí a decir “presente” entre tormentas y aguajes,
en la escuela de la vida, barrio, plaza y papel.
Coro
Ay, Puerto Rico, mi islita bendita,
aunque me vaya, siempre eres casita.
Llevo tus playas, tus montes, tu son,
en cada paso, en cada canción.
Ay, Borinquen, raíz y bandera,
toda mi historia empieza en tu arena.
Si busco mundo, trabajo y pan,
es tu recuerdo que me hace bailar.
Verso 2
Me crié entre abuelas contando batallas,
entre arroz con habichuelas y cuentos de ayer.
La calle fue mi maestro de mañas y gracia,
la iglesia me habló de un cielo por conocer.
Vi a mi gente empacar sueños en maletas,
viajes pa’ Florida, pa’ Nueva York también.
Yo seguí sus huellas, buscando otras puertas,
pero con tu acento pegado en la sien.
Coro
Ay, Puerto Rico, mi islita bendita,
aunque me vaya, siempre eres casita.
Llevo tus plazas, tus risas, tu fe,
todo lo tuyo vive en mi pie.
Ay, Borinquen, raíz y bandera,
toda mi lucha nace en tu tierra.
Si busco vida lejos del sol,
es tu memoria marcando el tambor.
Puente (llamado y respuesta, estilo salsa)
Corista: ¿De dónde tú eres?
Yo: ¡Yo soy de la isla!
Corista: ¿De dónde tú vienes?
Yo: ¡Del fuego en la brisa!
Corista: Aunque estés lejos…
Yo: Tu ritmo me guía.
Todos: Puerto Rico vive en tu melodía.
Verso 3
Aprendí en tus calles a no darme por vencido,
a reírme del trueno y esperar el amanecer.
Y en tierras lejanas, con frío en los sentidos,
cierro los ojos y vuelvo a nacer.
Porque mi espíritu sabía lo que hacía,
cuando escogió tu montaña y tu mar.
Soy ciudadano del mundo en la vía,
pero mi alma siempre quiere regresar.
Coro Final
Ay, Puerto Rico, mi islita querida,
tú eres la brújula de mi vida.
Aunque haya vuelos sin ticket de vuelta,
voy en mi salsa llevando tu huella.
Ay, Borinquen, raíz y canción,
vivo aprendiendo en cada rincón.
Busco caminos, futuro y razón,
pero es tu nombre el que marca el guaguancó.