Por ti habría cruzado caminos,
sin preguntar hacia dónde iba,
porque cuando quise de verdad,
te entregué completa mi vida.
Puse en tus manos mis sueños,
mis ilusiones y mi corazón,
yo no buscaba riquezas,
solamente un amor sincero.
Te di cariño verdadero,
de esos que salen del alma,
de esos que cuando aman de veras,
aunque haya dolor, nunca fallan.
Pero no supiste valorarlo,
y algún día lo entenderás:
hay corazones que cuando se entregan,
ya no vuelven a amar igual.
Este roto corazón
se quedó lleno de recuerdos,
con tu nombre entre sus heridas
y tantos sentimientos.
Yo hubiera trabajado de sol a sol
por construir nuestro destino,
pero tú escogiste otro camino
y ya no pude detenerte.
Hoy recojo mis pedazos
y comienzo a caminar,
porque aunque me duela el alma,
también tengo que sanar.
Y si algún día escuchas esta canción,
no pienses que quiero regresar;
solo estoy contando la historia
de un corazón que aprendió a soltar.
Este roto corazón…
algún día va a sanar.
Y cuando sane por completo,
tu nombre ya no va a doler igual.