[Verso 1]
Eres experta en lastimarme,
y aún así me muero si no estás.
Sabes bien cómo jugar conmigo,
como un niño detrás de tu mirar.
Me das migajas de tus besos,
y yo los guardo como si fueran pan,
me ilusionas, luego te escondes…
y yo siempre vuelvo a suplicar.
[Pre-Coro]
No sé si es brujería o es tu piel,
pero no te saco ni aunque quiera perder.
[Coro]
Tú me tienes preso, sin cadenas ni barrotes,
juegas con mi mente, y no te importa que me rompes.
Tú me das el cielo y me lo quitas al segundo,
como si mi amor no valiera en tu mundo.
Y yo tan idiota, tan fiel a tu juego…
que hasta tus desprecios los guardo con celos.
[Verso 2]
Dices que no quieres compromiso,
pero celas si alguien me miró…
tienes reglas que sólo tú entiendes,
y mi corazón ya se acostumbró.
Tus labios dicen que no me quieres,
pero tu cuerpo se contradijo anoche…
yo soy el tonto que siempre vuelve,
aunque me trates peor que un reproche.
[Pre-Coro]
No sé si es castigo o es pasión,
pero me domina tu maldito amor…
[Coro]
Tú me tienes preso, sin cadenas ni barrotes,
juegas con mi mente, y no te importa que me rompes.
Tú me das el cielo y me lo quitas al segundo,
como si mi amor no valiera en tu mundo.
Y yo tan idiota, tan fiel a tu juego…
que hasta tus desprecios los guardo con celos.
[Puente Hablado, estilo Romeo Santos]
(voz baja y dolorida)
A veces me pregunto…
¿si me quisieras poquito, aunque sea por error…
seguirías siendo tan cruel conmigo?)
[Último coro – emocional y cortante]
Tú me tienes preso,
y ni siquiera quieres pagar mi rescate,
yo soy tu muñeco, tu esclavo elegante…
pero igual te amo, aunque eso me mate.