[Verso 1]
Tiene un andar que hechiza
y unos ojos que dominan
cuando habla, el mundo gira
y mi calma se termina.
Siempre quiere lo que quiere
y lo cambia en un segundo,
me promete el paraíso…
y me deja en lo más profundo.
[Pre-Coro]
Caprichosa como el viento,
como un juego sin final,
hoy me besa, mañana se va…
y yo la vuelvo a buscar.
[Coro]
Es un capricho divino,
una reina sin destino,
me arrastra a su locura
y aun así no me lastima.
Porque aunque me vuelva loco,
yo la amo como un tonto,
ella manda en mis deseos…
y yo en su antojo me rompo.
[Verso 2]
Le gusta verme rogarle
aunque sé que está esperando,
me provoca con su risa
y luego me deja soñando.
Le fascina que la adore,
que le escriba mil canciones,
y si un día no la llamo…
se enoja sin razones.
[Pre-Coro]
Caprichosa sin remedio,
dulce mal que me condena,
pero aún así su ausencia
me duele más que la pena.
[Coro]
Es un capricho divino,
una reina sin destino,
me arrastra a su locura
y aun así no me lastima.
Porque aunque me vuelva loco,
yo la amo como un tonto,
ella manda en mis deseos…
y yo en su antojo me rompo.
[Puente hablado con guitarra suave]
“Dime, amor… ¿por qué me haces esto?
Si sabes que tú y tus caprichos…
son mi debilidad.”
[Último coro con más emoción]
Es un capricho divino,
mi castigo preferido,
no sé si esto es amor…
o solo un juego maldito.
Pero si así te tengo cerca,
aunque me duela la espera…
seguiré amando tus reglas…
aunque tú nunca me quieras.