(Verso 1)
Desde morrillo en la chinga, mi jefe me dio visión,
“No bajes la cara a nadie, que el respeto va en acción.”
Con los tenis desgastados, pero el hambre de un león,
A los 18 en el ruedo, empecé mi misión.
(Verso 2)
Las ventas se me juntaban, no fue suerte, fue pulmón,
A los 21 ya en grande, gerente en la posición.
Mientras otros me dudaban, yo rompía la ecuación,
El más joven del negocio, con puro corazón.
(Coro)
Y aquí sigo de pie, aunque el viento sople recio,
A mis 30 sigo firme, sin deberle nada al precio.
Yo nací pa’ los chingazos, no pa’ andar pidiendo espacio,
Donde sea me levanto, siempre rompiendo el fracaso.
(Verso 3)
Vi caer a los que hablaban, se tragaron su opinión,
Yo me tragué el sacrificio pa’ tener esta función.
Cumpliendo metas cabrón, rompiendo cada récord,
Y esta va pa’ los que dudan — pa’ que se la traguen lento.
(Coro)
Y aquí sigo de pie, aunque el viento sople recio,
A mis 30 sigo firme, sin deberle nada al precio.
Yo nací pa’ los chingazos, no pa’ andar pidiendo espacio,
Donde sea me levanto, siempre rompiendo el fracaso.
(Outro)
No me dio nadie el camino, yo lo hice con trabajo,
Si la vida es una guerra, yo ya tengo el estandarte abajo.
De la calle pa’l escritorio, y del polvo hasta el reflejo,
Aquí el que duda de mí… ya se quedó bien pendejo