Verso 1 (El Origen y la Fecha)
No fue un día cualquiera, lo tengo marcado,
mi nueve de agosto nunca está olvidado.
Llegaste a mi vida sin pedir permiso,
y me cambiaste el rumbo con un dulce aviso.
Yo no sabía entonces lo que el destino traía,
que me iba a regalar tu hermosa compañía.
Desde ese momento, mi corazón entendió
que eras mi camino, el que Dios me mandó.
Coro (La Declaración Central)
Carolina, la dueña de mi suerte,
no hay amor más sincero hasta la muerte.
Tú eres el sol que amanece en mi ventana,
el vallenato que suena en mi alma.
Verso 2 (La Nobleza y Honestidad)
Hay gente que promete amores pasajeros,
pero tú me entregaste un amor sincero.
Carolina, tu virtud me da la calma,
porque sé que no hay mentira en tu alma.
Tu honestidad es más que una promesa,
es el baluarte firme que mi vida atraviesa.
Que suenen las notas del acordeón con más pasión,
para gritarle al mundo mi inmensa devoción.
Coro (Repetición)
Carolina, la dueña de mi suerte,
no hay amor más sincero hasta la muerte.
Tú eres el sol que amanece en mi ventana,
el vallenato que suena en mi alma.
Final (Cierre Personal)
(Aquí el acordeón hace una pausa, la voz entra fuerte y directa, y luego el acordeón cierra la melodía)
Y que lo sepa el mundo entero:
¡Te amo, Carolina!