Oh-oh…
Aunque la noche caiga otra vez…
Siempre sale el sol.
(Verso 1)
He caminado entre tormentas,
con el alma llena de presión.
Vi puertas cerrarse en mi cara
y sueños caer sin explicación.
Pero aprendí que las heridas
también enseñan a crecer.
Y aunque a veces falten fuerzas,
hay algo dentro que no deja ceder.
(Pre-Coro)
Porque cuando todo parece terminar,
la vida siempre vuelve a empezar.
(Coro)
No me voy a rendir jamás,
aunque el mundo diga “no puedes más”.
Si hoy me caigo, mañana vuelvo a intentar,
porque siempre hay un mañana esperando llegar.
Y aunque la lluvia quiera apagar
la llama que llevo en el pecho al luchar,
voy a seguir, voy a resistir,
porque nací para volver a construir.
(Verso 2)
He visto noches tan oscuras
que pensé que no iba a amanecer.
Pero después de cada caída
algo nuevo vuelve a florecer.
La vida cambia en un segundo,
todo puede mejorar.
Y el que sigue caminando
algún día vuelve a ganar.
(Pre-Coro)
Porque hasta el dolor más profundo
se convierte en fuerza con el tiempo.
(Coro)
No me voy a rendir jamás,
aunque el miedo quiera hacerme parar.
Si hoy el cielo se vuelve gris,
mañana puede volver a brillar.
Porque siempre hay un mañana,
otra oportunidad para empezar.
Y aunque el viento sople fuerte,
mi corazón no se va a apagar.
(Puente emocional)
Respira…
todavía no termina la historia.
Los que luchan de verdad
también conocen la gloria.
No importa cuánto tardes,
lo importante es no parar.
Porque hasta la noche más larga
algún día se tiene que acabar.
(Último coro — épico)
No me voy a rendir jamás,
aunque la vida me quiera probar.
Cada lágrima que cayó
mañana se puede transformar.
Porque siempre hay un mañana,
un motivo para continuar.
Y mientras siga respirando,
voy a luchar…
voy a soñar…
voy a volverme a levantar.