(Intro – Suave)
(Oh-oh…)
(Jesús…)
(Gracias, mi Señor…)
(Verso 1 – Íntimo, agradecido)
Otro día más caminando en tu verdad,
esperando con paciencia para verte llegar.
Buscando del Señor para afinar todos mis detalles,
me gusta recitar dos o tres de sus pasajes.
Al levantarme, la mañana me abraza,
gracias, mi Señor, porque tu amor me acompaña.
Y si no fuera por eso…
(No…)
no sabría cómo vivir tu enseñanza.
(Verso 2 – Más firme y con convicción)
Eres tú la luz que me guía en plenitud,
no solo velas por mí despertando gratitud.
Lo que antes no veía en mi furia y en mi ira,
ahora lo veo claro, aun en las caídas.
Por eso yo te busco, sanaste las heridas,
gracias, Cristo mío, eres la única salida.
(Mi salida…)
(Pre-Coro – En crecimiento)
Aun en las caídas,
Cristo nos da una avenida.
(¡Una avenida!)
Porque Cristo el Señor
sigue obrando en nuestras vidas.
Llevando con certeza
tu paz y alegría,
agradando a Jesucristo
día tras día.
(Jesús… Jesús…)
(Coro – Abierto, con fuerza y adoración)
Sin ti yo pierdo el gozo
que me hizo crecer poco a poco.
(Sin Ti…)
Te canto cada día
porque eres Tú quien sigue siendo mi guía.
(Mi guía…)
Sin ti yo pierdo el gozo
que me hizo crecer poco a poco.
(Mi Señor…)
Te canto cada día
porque eres Tú quien sigue siendo mi guía.
(Siempre mi guía…)
(Outro – Gratitud y adoración)
Gracias a ti, mi Padre,
pues siempre estás en mí.
Te oro todas las noches
antes de dormir.
(Gracias, Señor…)
Gracias, mi Señor,
por abrir mi sentimiento,
por darme valor
y llenarme de tu aliento.
Con esto tengo entendimiento,
con gran agradecimiento,
por todo lo que has hecho,
aunque no me lo merezco.
(Toda la gloria es Tuya…)
(Cristo Jesús…)
(Amén.)