(Intro – íntimo, reverente, piano y pads, voz suave y llena de asombro)
Eres Tú el Creador de los cielos y la tierra,
el dueño de los mares, Dios incomparable.
Me llamaste por mi nombre,
y hoy tengo el honor de llamarte Padre.
(Verso 1 – cálido, agradecido, voz cercana, entra percusión afro suave y guitarra limpia)
Con Tus ojos y oídos siempre abiertos pa’ los caídos;
no porque seamos malos, sino porque somos Tus hijos.
Nos llevas a Tu reino, nos vistes de nobleza;
nos enseñas lo que es justo y rompes nuestras cadenas.
(Pre-Coro – creciendo en emoción, voz firme, preparando el coro)
Tu amor siempre es justo,
no lo puedo contener.
Rumbo hacia el cielo mi oración levantaré;
nunca fui perfecto, eso siempre te diré.
Pero por Tu gracia hoy sigo de pie.
(Coro – poderoso, lleno de gratitud, armonías abiertas, batería completa y coros de fondo)
Por Tu gracia sigo de pie,
donde el mundo me vio caer.
Hoy levanto mi canción,
porque Tú me hiciste renacer.
Toda la gloria es para Ti,
mi esperanza siempre puesta en Ti.
Por Tu gracia sigo en fe,
por siempre te alabaré.
(Verso 2 – íntimo, reflexivo, voz con convicción, percusión ligera y guitarra ambiental)
Hoy mis pasos solo siguen Tu camino,
donde Tu luz me guía y no existe el desvío.
Porque el miedo que llevaba ya no es mío;
Cristo lo quitó cuando me dijo: “Acércate, hijo mío.”
(Pre-Coro – más intensidad que el primero, emoción creciente)
Tu amor siempre es justo,
no lo puedo contener.
Rumbo hacia el cielo mi oración levantaré;
nunca fui perfecto, eso siempre te diré.
Pero por Tu gracia hoy sigo de pie.
(Puente – comienza solo con piano y voz; luego entra toda la banda hasta un clímax de adoración)
Cuando el mundo dijo: “No”,
Tu voz me llamó.
Cuando ya no había fuerzas,
Tu mano me levantó.
Hoy camino en libertad,
ya no vivo en mi pasado.
Todo lo que soy, Señor,
es por Tu gracia y Tu cuidado.
(Coro Final – máxima intensidad, coros congregacionales, armonías, repetir las dos últimas líneas dos veces para un cierre épico)
Por Tu gracia sigo de pie,
donde el mundo me vio caer.
Hoy levanto mi canción,
porque Tú me hiciste renacer.
Toda la gloria es para Ti,
mi esperanza siempre puesta en Ti.
Por Tu gracia sigo en fe,
por siempre te alabaré.