[Introducción]
[Coro de apertura]
Quizás lo hayas escuchado por la línea que el barrio nunca cambia, sí, sí, sí, sí.
Paseando por mi barrio, mirando atrás cómo han cambiado los tiempos, ya no hay chicos de barrio, ahora solo son pandillas estúpidas. Es muy triste la maldita falta de respeto que tienen estos malditos niños ahora en estos días. Alguien debería haber agarrado a su papá y a su mamá, tocarle las pelotas al papá y abofetear a la mamá por dejarlos venirse sin taparse los pulgares.
[Coro]
Lo escuchamos por la línea que tu barrio nunca cambia, nena, sí, sí, sí, sí.
Todos en este maldito mundo son unos malditos racistas peleándose por estupideces. En todos los diferentes lugares del mundo, lo que siempre amaré es que en los barrios, nunca cambia, puedes volver y siempre ver las mismas caras de siempre, la barbería por la que te cortaste el pelo por primera vez sigue siendo, graciosa como la mierda, y todos sabemos que era un corte militar, un corte plano antiguo.
[Coro]
Quizás lo hayas escuchado por ahí que tu barrio nunca cambia, yeah yeah yeah yeah.
En los barrios conocías a todos, hasta al sheriff, y el sheriff también te conocía a ti, te conocían a ti y a toda tu familia, son los que siempre te persiguen, yeah yeah yeah yeah.
En aquellos tiempos, los niños corrían y jugaban, se quedaban y jugaban en las calles día y noche, soñando y jugando como si fueran José Canseco jugando para los Stars, rompiendo ventanas de las casas y de los autos calle abajo, desvelándonos mientras corríamos por la calle sin preocupaciones. Cuando se encendían las luces de la calle, todos corríamos a casa, porque no queríamos que nuestras madres nos patearan el trasero.
No hay nada como una mamá de barrio, cuando suena ese silbato, más vale que lo escuches, más vale que empieces a correr, todos conocemos ese silbato, significa que vamos, la cena está lista, no seas tonto, mejor corre,
porque en aquellos tiempos, con mamá, no teníamos miedo de darle una paliza, porque las palizas eran como la cena y comíamos bien.
En aquellos tiempos podías caminar o ir en autobús
o en bicicleta a la escuela sin preocupaciones, no había nadie con quien molestarte, salvo un abusador o dos si eso era para ti. Y si eso fue esta mierda, lo siento por ti. Quiero que te disculpes, que pidas perdón a los malditos idiotas que siempre te molestaban y te molestaban. Ahora es hora de que todos nosotros
enviemos un mensaje o dos a los próximos, que estarán corriendo por tu escuela y tu barrio también.
Así que si todo sigue igual, me alegro de que el barrio nunca cambie
para durar hasta el final. Así que de ahora en adelante todo sigue igual,
los barrios nunca cambiarán.
[Último estribillo]
[Outro]