Eres como me gustan, pero con más carácter,
Con más de lo que obligará a mi ser a tocarte
Y amarte por algún par de años, sin duda
Serán los que me queden para estar en mi tumba.
Ninguna antes de ti me había enganchado tanto,
Como tú, y mira que soy de historial largo.
Como un, bravo Sol llegaste a derretir
El iglú, que a mi corazon no dejaba latir.
El paso de las horas es relativo contigo,
Pues suelen pasar horas cuando salen gemidos
De tu boca
Que provoca
A mi locura,
Cuando te vuelves loca entre mis caricias e intenciones impuras.
El más dulce saber se encuentra en tus labios,
Cuando no estoy soñando y pueden tocarte mis manos.
La más cálida llama es la que nace en mi pecho,
Cuando te tengo cerca y no me siento deshecho.
Pienso en ti y en mí, y sin duda me agrada,
Aunque me asusta que te veo y me quedo sin palabras.
Las ganas de sentirte aumentan porque soy un necio
Que prefiere oír tu risa, aunque ama el silencio.
Eres la mezcla exacta entre escultura y poesía,
Entre sexo y amor, versos y melodía.
Eres el deseo de éste poeta perverso.
Nuestros cuerpos riman, ven y hagamos un verso.
Soy sólo un humano que logró convencer
De estar consigo a la más maravillosa mujer.
A esa con capacidad de levantar pasión
Cuando me pierdo en esos preciosos ojos marrón.
Eres ese Sol que ilumina, pero no quema,
La actriz más hermosa en esta puesta en escena,
La voz que me susurra por las noches al oído:
"Sé que no estoy ahí, más aún así, estoy contigo".
Ya casi es 23 y noviembre aún es nuestro,
Aún llegas y alejas a ése frío que detesto
Y pienso, sin dudas, cada vez que te veo:
"Te amo con todo mi dolor, que es lo más grande que poseo".