[Verso 1]
Desde que llegaste tú, cambió mi amanecer,
tu risa me da fuerzas pa' volver a creer.
Yo que no creía en cuentos ni en palabras del destino,
y ahora escribo versos con tu nombre en mi camino.
[Verso 2]
Tú sanaste mis heridas con solo mirar,
cuando hablas, el silencio se quiere quedar.
Y aunque el mundo dé mil vueltas, yo me quedo aquí contigo,
porque siento que la vida me llevó hasta tu abrigo.
[Coro]
Eres mi razón, mi sol y mi esperanza,
la dueña de mis sueños, la que mi alma abraza.
Ay, Celi, cuando sonríes el tiempo se detiene,
mi corazón se rinde, y solo a ti te tiene.
[Verso 3]
Tus ojos son luceros de un cielo sin final,
mi suerte fue encontrarte, no hay nada igual.
Y si algún día dudas lo que siento, te lo juro,
que amarte fue mi acierto más puro y más seguro.
[Puente]
Déjame ser el hombre que te cuide el corazón,
el que cante cada noche esta misma canción.
Que el acordeón lo diga, que no hay comparación,
que en mi vida tú mandas, y es tuyo mi amor.
[Verso 4]
Y si la noche oscura quiere apagar mi fe,
tu luz me acompaña y me hace renacer.
Cada paso que doy, lo doy pensando en ti,
mi destino está escrito, y me lleva aquí.
[Verso 5]
Cuando el viento susurra, me recuerda tu voz,
esa melodía dulce que me guía entre los dos.
No hay distancia ni miedo que pueda separar,
lo que el alma decide, no se puede borrar.
[Puente final]
Quiero envejecer contigo, sin prisa ni razón,
mirarte en cada aurora y darte mi canción.
Si la vida se apaga, que sea entre tus brazos,
porque tú, Celi, eres mi paz, mi abrazo y mi razón.
[Declaración final - cierre]
Por eso hoy te digo, frente al alma y la emoción,
que te amo sin medida, sin miedo ni condición.
Si me aceptas, vida mía, no habrá más confusión...
porque tú, Celi, eres mi razón.