(Verso 1)
En la plaza del pueblo, bajo el sol de abril,
apareció su sonrisa, un destello sutil.
Vestida de colores, como un amanecer,
y yo, tonto de mí, que la empecé a querer.
(Coro)
¡Ay, Elena, Elena, qué bonita que estás!
Eres la luna llena que nunca alcanzaré jamás.
Baila, ríe, vuela, mariposa sin igual,
y yo aquí, cantando, este lamento tropical.
(Verso 2)
Dicen que es de otro mundo, que llegó en un cometa,
que su alma es libre y que nadie la sujeta.
Yo la veo pasar, con su andar elegante,
y me conformo con verla, aunque sea un instante.
(Coro)
¡Ay, Elena, Elena, qué bonita que estás!
Eres la luna llena que nunca alcanzaré jamás.
Baila, ríe, vuela, mariposa sin igual,
y yo aquí, cantando, este lamento tropical.
(Puente - Ritmo más rápido, con percusión)
No importa que no sea para mí,
su belleza ilumina mi existir.
Es la musa que inspira mi canción,
la razón de mi loca adoración.
(Coro)
¡Ay, Elena, Elena, qué bonita que estás!
Eres la luna llena que nunca alcanzaré jamás.
Baila, ríe, vuela, mariposa sin igual,
y yo aquí, cantando, este lamento tropical.
(Outro - Guitarra acústica se desvanece lentamente)
Elena, Elena... siempre en mi corazón,
aunque nunca pueda ser mi amor.
(Risata malinconica)
¡Salud!
[Guitar Solo]
[Outro]
[Chorus]
[Pre Chorus]
[Bridge]