NO HAY NADIE SOBRE TI
[Intro – solemne]
Antes que hubiera principio,
antes del cielo y el mar,
antes que el tiempo contara sus días,
Tú ya reinabas, Jehová.
No recibiste corona de nadie,
nadie te hizo Señor;
Tú eres Dios desde la eternidad,
y eterna es tu habitación.
[Verso 1]
Tú eres el Primero, Tú eres el Último,
principio y consumación;
Alfa y Omega, eterno Soberano,
Rey de toda la creación.
Lo conocido y lo que aún ignoramos,
lo que se puede y no se puede ver,
todo está bajo tu trono glorioso,
todo se inclina ante tu poder.
[Pre-coro]
Tú pones reyes, Tú quitas reyes,
levantas y haces descender;
nadie detiene tu mano poderosa,
nadie pregunta: “¿Qué vas a hacer?”
Tu voluntad permanece por siempre,
tu propósito no fallará;
lo que declaras desde tu trono
por los siglos permanecerá.
[Coro – fuerte, congregacional]
¡No hay nadie sobre Ti!
¡No hubo y nunca habrá!
¡No existe nombre ni potestad
que ocupe tu lugar!
¡Santo, Santo, Santo!
¡Señor omnipotente!
El que era, el que es
y por los siglos ha de reinar.
¡No hay nadie sobre Ti!
¡No hay nadie igual a Ti!
¡Alfa y Omega, Rey eterno,
todo comienza y termina en Ti!
[Verso 2]
Tuyas son las galaxias incontables,
tuyo el abismo y la inmensidad;
las estrellas obedecen tu orden,
los cielos cuentan tu majestad.
La tierra entera está llena de gloria,
los mares proclaman tu poder;
montes y valles, cielos y ángeles
testifican que Tú eres Rey.
El trueno anuncia tu grandeza,
el firmamento habla de Ti;
desde lo inmenso hasta lo pequeño
lleva las huellas del Dios sin fin.
Visible, invisible, presente y futuro,
nada se escapa de tu autoridad;
porque no existe rincón de la creación
fuera de tu soberana voluntad.
[Coro]
¡No hay nadie sobre Ti!
¡No hubo y nunca habrá!
¡No existe nombre ni potestad
que ocupe tu lugar!
¡Santo, Santo, Santo!
¡Señor omnipotente!
El que era, el que es
y por los siglos ha de reinar.
¡No hay nadie sobre Ti!
¡No hay nadie igual a Ti!
¡Alfa y Omega, Rey eterno,
todo comienza y termina en Ti!
[Verso 3 – declaración de soberanía]
No existe ejército que pueda vencerte,
ni reino que pueda hacerte temblar;
no existe sabiduría que pueda superarte,
ni fuerza que te pueda desafiar.
Los poderosos delante de Ti
son como nada ante tu majestad;
pero al humilde que tiembla a tu Palabra
Tú lo contemplas con misericordia y bondad.
Tú das la vida, Tú das el aliento,
Tuyo es el tiempo, Tuyo el poder;
Tú abres puertas que nadie puede cerrar,
y lo que cierras nadie puede abrir.
Tú tienes dominio sobre las naciones,
sobre los siglos y la eternidad;
ningún acontecimiento destrona tu gobierno,
¡por siempre Tú eres Jehová!
[Puente – creciendo en intensidad]
¿Quién como Tú, Señor?
¡Nadie!
¿Quién sobre tu trono?
¡Nadie!
¿Quién te dio autoridad?
¡Nadie!
¡Porque tuya es desde la eternidad!
¿Quién puede detenerte?
¡Nadie!
¿Quién puede destronarte?
¡Nadie!
¿Quién puede compararse contigo?
¡Nadie! ¡Nadie! ¡Nadie!
Tuyo es el reino,
Tuyo el poder,
Tuya la glo