La Monja Y El Forajido
Un Amor Prohibido Que Dios No Permitió
(Intro - Guitarra acústica desgarrada, acompañada de un tambor lento como paso de caballo)
Bajo el sol quemado del viejo oeste
Un forajido huyó de su suerte
En un pueblo olvidado, entre polvo y sed
Conoció a ella, vestida de mantequilla blanca y fe
(Estrofa1 )
Ella era la monja que rezaba en la iglesia rota
Él , el hombre que el diablo mismo había marcado
Sus ojos se cruzaron en el atrio vacío
Y en un instante, el cielo y el infierno se unieron
(Estribillo)
La monja y el forajido
Un amor prohibido que Dios no permitió
Entre velos de lino y balas de acero frío
Su destino se cerró como un puño herido
(Estrofa 2)
Se encontraban al anochecer, detrás del cementerio
Contaban sus sueños bajo la luna misteriosa
Ella olvidaba sus votos, él su leyenda de crimen
Pero el pueblo susurró, la iglesia lo juzgó sin piedad
(Estrofa 3)
El sacerdote les dio la última advertencia
O ella vuelve al altar, o él paga con su existencia
El forajido pidió que se fuera con él
Pero la monja tembló, sabiendo que no podía ser
(Puente1)
Bala que voló en la madrugada gris
Ella lo vio caer, con la cruz en sus ojos abiertos
Se quitó el velo y lo abrazó una vez más
Mientras el viento llevaba su nombre por el desierto
(Estribillo 1)
La monja y el forajido
Un amor prohibido que Dios no permitió
Hoy su sombra camina por el sendero olvidado
Donde el amor es más fuerte que cualquier mandamiento escrito
(Interlude + solo de guitarra)
Cinco años pasaron bajo cielos tormentosos
La monja volvió al velo, callada y dolorosa
El pueblo olvidó al forajido bajo la tierra fría
Pero en la noche oscura, un jinete apareció en la bruma
(Estrofa 4)
La bala no había alcanzado su corazón
Solo dejó una cicatriz como signo de su pasión
Se escondió en montañas lejanas, curando su herida
Con una única promesa: volver por su vida
(Estrofa 5)
El sacerdote ahora es el amo del pueblo
Ha convertido la fe en un yugo cruel y doble
Le ha dicho a la monja que su culpa es eterna
Que solo el castigo limpiará su alma enferma
(Estribillo2)
El forajido volvió, por su amor prohibido
Aunque Dios no lo permitió, el corazón no mintió
Con su rifle en la mano y su sombra en el suelo
Vino a buscar lo suyo, donde el destino lo llevó
(Estrofa 6)
Se encontraron en el mismo cementerio viejo
Ella vio su rostro, ya no tan joven ni herido
"Deja el velo y ven conmigo", le susurró bajo la lluvia
"El diablo ya no me marca, solo quiero tu compañía"
(Puente2)
El pueblo se armó, el sacerdote dio la orden
"Atrapen al hereje, quememos a la condenada"
Pero el forajido les mostró la verdad en sus ojos
"Yo no soy el pecador, sino ustedes los ciegos"
(Estribillo final)
La monja y el forajido, juntos una vez más
Un amor prohibido que ni Dios pudo acabar
Se fueron por el camino que el viento les abrió
Donde nadie juzga lo que el corazón decidió
(Outro - Guitarra se mezcla con el sonido de caballos galopando, hasta desvanecerse en el trueno)