CAMINO AL OCASO
(INTRODUCCIÓN NARRADA - voz profunda y rasposa, con eco sutil como si se oyera desde un salón de pueblo viejo, mientras una guitarra acústica toca un riff lento y melancólico que luego va acelerando)
Allá por el borde del territorio, donde el cielo se mezcla con la tierra y los hombres hacen su propia ley... Había un jinete que llevó consigo más que polvo y pistolas: llevó un amor que nunca pudo cuidar. Ahora el tiempo le ha dado la vuelta, y el camino solo lleva en una dirección..
(En ese momento, la batería entra con fuerza, las guitarras eléctricas se unen y el ritmo se dispara)
(Verso 1:)
Polvo en mis botas, puñal en la cintura
La ley me persigue, no hay vuelta atrás
Cruzé la frontera, dejé todo atrás
Pero en mi corazón, siempre estarás...
(Estribillo:)
Te fallé
Por ese camino sin ley que elegí
Lo siento
Por no poder estar cuando más te necesitaste aquí
El sol se pone rojo en el horizonte gris
Me despido de ti mi amor
Esta es mi despedida...
(Verso 2:)
Mi corazón rugiendo como vientos del desierto
Mi destino está escrito en la piedra fría del camino
No puedo pedir perdón con las manos manchadas
Pero te juro que te amé hasta el final...
(NUEVA ESTROFA 3:)
Cartuchos vacíos, sombra alargada
El sol calienta mi piel como un castigo pagado
Vi tu rostro en cada estrella del cielo nocturno
Pero el forajido no puede volver a su hogar...
(Estribillo de nuevo, con más potencia y coros en el fondo que gritan "¡no hay vuelta atrás!")
(Puente:)
El jinete solitario no tiene hogar
Solo su sombra y la verdad que lleva en la sangre
Pero tu recuerdo será mi brújula en la oscuridad...
(Outro: Ritmo se acelera aún más, guitarras hacen un solo con influencias southern rock, hasta que se desvanece como un eco en el desierto - solo queda la guitarra acústica del principio por unos segundos antes de silenciarse)
(FINAL NARRADO - voz más baja y melancólica ahora, sin eco, como un susurro al viento)
Al día siguiente, encontraron su caballo atado a un árbol junto al camino. En la piedra de un arroyo, había escrito con tinta de brea: 'Te fallé, lo siento'. El jinete nunca volvió a aparecer, pero dicen que cuando el sol se pone rojo en el horizonte, se puede escuchar su canción llevada por los vientos del desierto... un adiós que nunca llegó a tiempo a la mujer que amó.
(Último acorde de guitarra acústica que se desvanece completamente en el silencio)