[Verso 1]
El mundo me vio correr,
con lágrimas y la cara mojada,
la noche sobre mis hombros,
y la calle no decía nada.
Corrí buscando respuestas,
sin saber dónde encontrarlas,
aprendí que algunas puertas
nadie viene a destrabarlas. [Pre-Coro]
Si me quiebro, me levanto,
si me caigo, sigo aquí.
Con un nudo en la garganta,
aprendí a sobrevivir.
[Coro]
Yo tengo las llaves
de la puerta de la sabiduría,
yo la abro y yo la cierro
cuando yo quiera.
No necesito que alguien venga
a decirme quién debo ser,
las respuestas que buscaba
las aprendí a comprender.
[Verso 2]
Corrí con lágrimas en los ojos,
sin que nadie secara mi cara,
cada gota que caía
se llevaba lo que me faltaba.
El mundo me vio callado,
me vio caer tantas veces,
pero nunca vio mis sueños
morir entre sus paredes.
Porque aprendí en el silencio
lo que nadie pudo enseñarme:
hay puertas que solo se abren
cuando decides levantarte.
[Pre-Coro]
Si me quiebro, me levanto,
si me caigo, sigo aquí.
Con un nudo en la garganta,
todavía puedo seguir.
[Coro]
Yo tengo las llaves
de la puerta de la sabiduría,
yo la abro y yo la cierro
cuando yo quiera.
No necesito que alguien venga
a salvarme de mí mismo,
yo aprendí a caminar
cuando no había camino.
[Puente]
Y si la noche me pregunta
por qué nunca me rendí,
le diré:
“Porque aquel niño que corría
todavía vive en mí.”
No borré lo que me hirió,
lo convertí en una razón.
Lo que antes fue una herida
hoy se convirtió en mi voz.
Y aquella lluvia que un día
me encontró sin protección,
hoy cae sobre mi espalda
sin llevarse mi valor.
[Coro Final]
Yo tengo las llaves
de la puerta de la sabiduría,
yo la abro y yo la cierro
cuando yo quiera.
Si me quiebro, sigo aquí,
si me caigo, me levanto.
La lluvia ya no me asusta,
hoy limpia mi pasado.
Yo tengo las llaves,
nadie las tiene por mí.
La puerta puedo abrirla,
la puerta puedo cerrarla,
y si no encuentro respuestas,
seguiré buscando en mí.
[Outro]
Niño corriendo por el mundo…
con un nudo en la garganta…
ya no corre para escapar.
Corre porque sabe dónde va.
[Hablado — Xhapin]
“Xhapin te ofrece una mano amiga.
Al que todavía vive del dolor del pasado:
tienes que encontrar tus propias respuestas.
No puedes depender eternamente
de que alguien venga a abrirte la puerta.
Las llaves siempre estuvieron en tus manos.”