Oh, hemos vuelto al lugar donde tantos poetas han muerto por falta de afecto. El aire está pesado con recuerdos. Aquí estamos, pretendiendo algo que nunca entendimos.
Todo el mundo dice que nuestro amor es fingido, que intentamos cambiar lo que significa, pero si tan solo pudieran ver nuestras sonrisas vacías, las noches de silencio, quizás entenderían. Todas las veces que te dije "te amo" y tú solo me mirabas sin sentir nada, quizás entonces sabrían que esto también es amor.
¿Alguna vez todo lo que sentí fue real? Las lágrimas no lo explican, y nunca entenderé cómo siempre volvías, tan frío, tan distante. Mis amigos me advirtieron que este vínculo solo nos haría daño. Es gracioso cómo morimos por algo que no es justo, aferrándonos a algo que nunca fue real. Espero que esto termine algún día.
Jugamos a sentir el "amor" sin saber,
perdidos en un juego de sombras,
donde el dolor se mezcla con el querer.
Nos decimos "te amo" para no caer,
pero al final todo se desvanece,
y el vacío vuelve otra vez. Pretendemos que esto es verdad,
aunque sabemos que no queda nada.
Jugamos a amar sin entender,
solo esperando no rompernos más.
Estoy en el lago, pensando en este amor, en todas las parejas rotas, en todas las veces que perdimos la razón. Cupido se equivocó, fingía entender el sentimiento, pero no sabía a quién apuntar. Tal vez estamos solos en esto, jugando con las reglas rotas, esperando que el cariño nos salve, cuando en realidad solo nos hunde más.
Creí que podría borrar tu nombre, pero no lo logré. Aun así, quería que te quedaras conmigo. Tuvimos tantas peleas por sentir el amor y me decías que me amabas a tu manera, pero nunca sentí ese cariño.
Tal vez fui yo el que creyó demasiado, el que pidió que cambiaras, aunque sabía que no podías hacerlo. Es curioso que mi perro te extrañe más que yo. Llegarán las seis, y cruzaste la línea otra vez, y siento que caigo por enésima vez. Cada vez duele menos, o tal vez me estoy acostumbrando. ¿Alguna vez me amaste? Nunca grité, nunca suspiré, solo guardé todo dentro de mí. Tú sabías que estaba mal, siempre lo supiste. Podías ver el vacío en mis ojos, escuchar los gritos que nunca dejé salir, pero decidiste seguir fingiendo que todo estaba bien. ¿Y qué hiciste? Nada, solo seguiste fingiendo. El amor te destruye y te ciega, te convierte en alguien que no sabe compartir. Jugamos este juego, y perdimos, pero aun así, bajo este cielo nublado, quiero que sepas que te amé a pesar de tu falta de sentir.